Buenos Aires.- La mediática Wanda Nara y el futbolista Mauro Icardi pasaron sin escalas de los festejos por su casamiento a la comisaría por un incidente con el ex de la rubia el delantero Maximiliano López.
Todo comenzó porque Nara tenía hasta este domingo para entregarle a López los tres hijos, ya que habían acordado que los pequeños Valentino, Constantino y Benedicto iban a estar en el casamiento de su madre y luego se iban con el padre.
La condición era que la niñera los iba a llevar este domingo, pero finalmente se enfermó y la otra tenía franco, por lo que Maxi López al ver que no se los iban a entregar se fue hasta el coutry Santa Bárbara del Talar de Pacheco, donde se instalaron a vivir la flamante pareja.
Como no encontró a nadie y sabía la clave de acceso, el jugador de la Sampdoria marcó la clave y entró, aunque la versión del lado del futbolista dice que la puerta estaba abierta.
Una vez adentro encontró a Wanda y mantuvieron una discusión, mientras ella decía que él tenía una orden de restricción domiciliaria.
Sin embargo, al llamar al 911 y llegar la policía al lugar se constató que no existía esa orden.
En un principio trascendió que ambos hombres se tomaron a golpes de puño, pero fue desmentido por la abogada de Wanda Ana Rosenfeld.
La discusión se trasladó a la comisaría de Los Troncos del Talar, donde la mediática radicó una denuncia por "violación de domicilio y violencia de género", mientras que trascendió que Maxi también radicó una contradenuncia, por lo que se labró un acta "por impedimento de contacto del padre con sus hijos". (NA)