Por RAMIRO MORALES
A poco de haberse consumado la intervención a YPF, ya comenzaron las tensiones sobre cómo será el manejo de la empresa. Gobernadores de provincias que no son productoras de hidrocarburos salieron a esgrimir argumentos para justificar su ingreso en la compañía. Incluso dentro de las filas del “club productor” hay resquemores sobre cómo será el manejo.
Este es uno de los temas que más ocupa por estos tiempos a los funcionarios neuquinos ligados a los avatares de YPF. Aquellos que van y vienen a Capital Federal insisten en que ese tema será clave para definir el futuro de la compañía.
Esta semana, el gobernador Jorge Sapag planteó el tema. En una entrevista en RTN dijo que espera un manejo federal de la empresa. Pidió que se descentralicen las tareas ejecutivas. En una nota que publica hoy este medio, el ministro de Energía, Guillermo Coco, refuerza la idea y sostiene que es necesario volver a las filiales en cada provincia.
Aunque lejos de romper la armonía, la Provincia ya demuestra que hay cosas que deben cambiar para lograr el autoabastecimiento energético, razón central que motivó la expropiación de YPF.
Una de ellas es la necesidad de terminar con las trabas aduaneras para los insumos que necesita el sector. Se trata de un punto central, porque hay equipos parados en Aduana sin los cuales no se pueden desarrollar los yacimientos no convencionales. Esto implica, sin duda, un matiz para la política de “proteccionismo burocrático” que impulsa el Secretario de Comecio Interior, Guillermo Moreno.
Otro tema con el que insisten las autoridades locales es el precio del gas. Se deslizó que Nación podría autorizar mejores valores para el shale gas. Esto implicaría aumentar el precio a las empresas, los consumidores o las centrales. El tema no es menor: un precio mayor será más atractivo para que las empresas extranjeras vengan a invertir al país.
El know how acumulado por la provincia en sus años de producción la llevan a tener otra visión del mercado. De hecho, muchas de las empresas que se interesan en invertir ya tienen cierto desarrollo en Neuquén. Algunas de ellas recibieron personalmente la visita de funcionarios cuando realizaron una gira por Estados Unidos.
Modelo local
Mientras la intervención ya decide los avatares de la nueva YPF, Neuquén ensaya con su propia experiencia de empresa estatal. Gas y Petróleo de Neuquén (G&P). Esta semana se anunció la certificación de reservas por 200 millones de dólares. También se anunció que a fin de año cotizará en la bolsa de Toronto, TSX, el principal mercado petrolero del mundo.
La intención es capitalizar a la empresa para que comience a trabajar. La emisión de acciones así como la posibilidad de la toma de créditos podrían convertir a la incipiente firma local en un actor importante dentro de la cuenca. De hecho, G&P posee áreas en la formación Vaca Muerta, la gallina de los huevos de oro.
Más allá de la certificación, se cree que la empresa posee activos por 1.000 millones de dólares. El desafío será extraerlos. La clave podría ser la asociación con otras empresas a través de diversos mecanismos como el joint venture o el carry.