Siempre hay cuentas pendientes en el deporte, por más que los éxitos marquen la carrera de un atleta. Y Luis Scola, emblema de la Selección Argentina de básquetbol, último “sobreviviente” de la Generación Dorada, saldó una de ellas con la obtención de la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima, el domingo, tras la victoria del equipo nacional afrente a Puerto Rico (84-66). Un triunfo que además cortó una racha de 24 años sin títulos en el certamen para el seleccionado nacional tras el oro conseguido en los Juegos de Mar del Plata (1995).
Con 39 años, Luifa afrontó el torneo con el hambre de gloria de los novatos pero la experiencia de los consagrados, y se dio el gusto incluso de terminar como el goleador del partido decisivo con 28 puntos.
En sus manos y las de Facundo Campazzo (MVP de la final), más el aporte defensivo de Patricio Garino, sostuvo la Selección Argentina su objetivo a lo largo del certamen.
Y si bien Scola en su palmarés luce un Premundial en 2001 (se realizó en Neuquén), un Preolímpico en 2011, la Diamond Ball de 2008, más, obviamente, los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, nunca había jugado un torneo Panamericano, que en los primeros minutos del lunes cerró de la mejor forma con la medalla dorada colgada sobre el pecho.
Además de ser el primer título argentino en esta competencia desde 1995, es, además, la primera vez en la historia que en el nivel panamericano se logra un título fuera de casa. Los anteriores fueron en aquel torneo en la ciudad balnearia; el Premundal de 2001, en Neuquén, y el Preolímpico de 2011, también en Mar del Plata. Esta vez fue de visitante, y con un plantel de basquetbolistas que consigue su primer gran logro.
“Veníamos a ganar la medalla de oro. Pasaron casi 25 años. Además, es la segunda de la historia. Tiene un valor muy grande porque nos costó bastante y en lo personal para mí es muy imporante porque nadie tiene 15 títulos en la Selección y además nunca había salido campeón panamericano”, recordó.
El Mundial de China, a jugarse desde el 31 de agosto al 15 de septiembre, es el próximo desafío para el pivot del Shangahi Sharks de ese país. “La misión estará puesta en jugar lo mejor posible”, dijo ya enfocado en ese torneo que podría marcar su despedida de la Selección, aunque podría alargarla en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pero el capitán no se permite saltearse pasos. “Hoy sólo pienso en China”, afirmó.