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Ana Laura Calducci
calduccia@lmneuquen.com.ar
La locura de padres que pasan la noche a la intemperie por un banco escolar ya es parte del folclore local. Ocurrió hace unas semanas con las EPET y se repitió ahora con la inscripción a salas de 4 en los jardines. En los establecimientos céntricos, los más codiciados, los papás llegaron al colmo de soportar más de 16 horas de cola para conseguir una vacante.
Teresita Nieto, directora de Nivel Inicial, remarcó que en 2018 inaugurarán 77 aulas nuevas, como parte de un plan para “una cobertura progresiva” de la demanda.
Aunque hay padres preocupados por la escolarización de sus chicos en todos los niveles, el fenómeno se exacerba con las salas de 4 porque el Estado no garantiza un banco para todos. Hay una ley nacional que declaró la educación obligatoria a esa edad, pero las provincias tienen plazo hasta el 2020 para cumplir.
En Neuquén, apenas el 60% de los chiquitos de 4 años está escolarizado, incluyendo a los jardines privados, que absorben una cuarta parte de la matrícula. Eso explica la psicosis que se genera entre los papás por miedo a quedarse sin banco.
La jornada más caótica fue ayer, cuando había que inscribir por radio laboral. En el Jardín 1 Conejito, de diagonal Alvear, los primeros papás de la fila se apostaron con la reposera a las 15 del día anterior.
Lo mismo ocurrió en el Jardín 14, de calle Bouquet Roldán, donde los papás pasaron la noche en vela por apenas nueve vacantes de radio laboral. Para aguantar la espera, muchos se turnaban con su pareja o con alguno de los abuelos.
Nieto indicó que en el CPE no están de acuerdo con el acampe “porque pone en riesgo la seguridad de las personas” y por eso les ordenaron a los directivos que anoten a todos y luego sorteen los bancos, algo que no ocurrió en los jardines céntricos.
Explicó que hubo colegios donde inscribieron por orden de llegada por circunstancias específicas, “donde hay un gran número de papás del radio laboral y ahí el director con el supervisor dan lugar a otro tipo de mecanismo”.
Señaló que la situación será mejor el año que viene: “Tenemos 77 aulas y 30 nuevos jardines que se van a inaugurar a lo largo del 2018”.
Medida
Guardan vacantes para febrero
La directora de Nivel Inicial, Teresita Nieto, informó ayer que algunos chicos que se quedaron sin banco podrían tener revancha en febrero, cuando reorganicen las vacantes.
Explicó que hace un mes inscribieron a los chicos de 5 años, que tienen asegurado por ley el 100% de escolarización, y cada colegio reservó lugares por si aparecen más inscriptos. “Hay niños que pueden venir de otro lugar por movilidad laboral de aquí a febrero, y por eso se deja en guarda una cantidad de vacantes proporcional”, aclaró.
Agregó que si esos bancos reservados no se cubren, se da lugar a los de 4 que quedaron en lista de espera y, por último, se consideran las salas para niños de 3 años.
Estrategia
Domicilio falso, una vieja trampa
La mayoría de los papás quiere un jardín cerca del centro. Es que muchos establecimientos privados están apiñados en este sector de la ciudad. Por eso, los pocos colegios públicos disponibles en la zona tienen una fuerte demanda y los padres registran un domicilio falso para conseguir un banco.
La ley de 2015 que incorporó las salas de 4 a la enseñanza obligatoria terminó siendo un arma de doble filo.
Por un lado, le dio plazo al gobierno provincial hasta 2020 para cumplir con la escolarización y, por otro, impuso exigencias que llevaron a varios colegios privados a cerrar sus cursos de preescolar.
Ese combo de menos salas en el sector privado y una demora en la apertura de aulas en el público potenció la ansiedad de los padres por conseguir un banco.
Teresita Nieto, directora de Nivel Inicial, reconoció que fueron medidas que impactaron en la demanda, aunque recalcó que eran necesarias.
“Es verdad que hubo algunas instituciones privadas que se debieron cerrar porque no reunían los requisitos edilicios o en cuanto a proyecto educativo, pero es la responsabilidad que nos cabe como Estado de resguardar el proceso de enseñanza”, destacó.
Agregó que también tuvieron en cuenta si las maestras eran “una persona con el estudio y el título específicos o con las condiciones que corresponde” para estar frente a un aula.
Dijo que hubo jardines maternales que se quedaron sin salas de 4 y 5 años porque había que aplicar la ley. “Es cierto que impactó en el sector público porque de alguna manera son ofertas que quedaron cercenadas, pero es así en pos de la integridad del niño”, agregó.
En los jardines que lograron el reconocimiento oficial, la demanda de inscripciones para salas de 4 también fue alta. La mayoría empezó a anotar en septiembre, lo que les permitió evitar las largas filas de papás. Además, tienen como freno el costo de la cuota, que para el año que viene oscilará los 6500 pesos por mes.
Otra vez fue un caos la inscripción para las EPET
Por un banco, decenas de padres duermen en la puerta de la escuela