El clima en Neuquén

icon
28° Temp
30% Hum
La Mañana Educación

Las EPET desbordan de pibes, pero pocos terminan

Los que llegan por imposición de los padres casi nunca egresan.

Ana Laura Calducci

[email protected]

NEUQUÉN

Detrás del furor de cada año por ingresar en una escuela técnica hay un entramado de discursos en disputa. Los padres piden más colegios, mientras en el Gobierno hablan de una demanda que no se sostiene tras un año de cursada. Para los directivos de la EPET 8, el establecimiento emblema de esta modalidad, los chicos que abandonan coinciden muchas veces con los que se anotan por presión de sus papás.

El entusiasmo de los padres por mandar hijos a una técnica tiene una motivación práctica: la mayoría de los egresados se incorpora fácilmente al mercado laboral, generalmente en el rubro petrolero. Pero, para eso, hay que llegar hasta sexto año, un desafío que pocos logran.

Según las últimas estadísticas, de cada 10 chicos que entran a una EPET, apenas cuatro terminan a tiempo. Los otros seis quedan en el camino o se reciben con sobre-edad. Aunque se trata de un desgranamiento importante, es muy similar al que tienen los CPEM (ver aparte).

42 es la cantidad de alumnos que llegan a tener las clases vespertinas de la EPET 8. Es lo que ocurre en materias del ciclo superior con muchos recursantes. En los primeros años llegan a tener hasta 35 estudiantes.

Para la vocal por Media y Técnica del Consejo de Educación, Ruth Flutsch, esos números confirman que la expectativa de los papás en las EPET es desmedida. Explicó que “la escuela técnica no es para todos porque necesita del manejo de ciertas habilidades” y por eso sólo se justifica la construcción de más colegios si existe un aumento de la población.

Daniel Taverna, vicedirector y egresado de la EPET 8, comentó que los papás tienen razón cuando hablan de una mayor salida laboral, pero el plan no funciona cuando no dejan elegir a sus hijos.

Contó que, para el que se recibe en una EPET, “la industria petrolera es una posibilidad en el 80% de los casos y el 20% que resta tiene autonomía como para empezar sus propio emprendimiento, porque puede trabajar como herrero, en instalaciones eléctricas y demás”.

Agregó que, tras 30 años en la EPET 8, ve “que alrededor de la mitad de los pibes vienen por los padres, ellos mismos te lo cuentan, y de primer año a tercero se nota el desgranamiento, que generalmente son los mismos a los que los mandan los papás”.

Señaló que, para los chicos, la técnica implica 10 horas por día de cursada, con una base de Matemática, Física, Química y Dibujo muy estricta, “porque cuando salen de acá calculan estructuras y, si se equivocan en un número, pueden matar a alguien”. Precisó que, en las ciencias duras, lo que se ve en primer año de una EPET recién se estudia “en tercero o cuarto del CPEM”.

Indicó que por eso el problema es alcanzar el título. Muchos desaprueban una y otra vez hasta que abandonan. “Y son más los que no continúan estudiando que los que piden pase al CPEM”, detalló.

El año pasado, egresaron cerca de mil estudiantes de las 25 escuelas técnicas de la provincia. Por cada dos de ellos hubo otros cinco que no llegaron.

Inversión

Las técnicas son las más caras

En el debate sobre la fuerte demanda de las EPET se suele mencionar que son colegios más costosos que un CPEM. Si se tiene en cuenta la doble escolaridad, es obvio que hay una mayor cantidad de docentes y administrativos. A eso se suma que necesitan más espacio para los talleres. Hoy, para construir una técnica, hay que invertir como mínimo 70 millones de pesos. La cifra surge de la licitación de la EPET 21 de San Martín de los Andes, que costará 72 millones y es el menos costoso de los que están programados. Hace poco se inauguró la nueva sede de la EPET 20, en la que se invirtieron 112 millones, y para la EPET 22 de Centenario, el presupuesto oscila los 88 millones de pesos. Los CPEM son más económicos. Para el de San Martín de los Andes se invertirán 41 millones de pesos, mientras que el de Caviahue requerirá 46 millones de pesos.

Menos de la mitad de los alumnos se recibe en seis años

NEUQUÉN

Según las últimas estadísticas publicadas por el Consejo Provincial de Educación de 2016, apenas el 39% de los chicos que ingresan a una EPET se recibe seis años después. Además, de marzo a marzo, el 10,5% de los estudiantes abandona.

La cantidad de ingresantes se mantiene estable desde hace al menos cinco años. En la última cohorte registrada, correspondiente a 2011, entraron 3700 alumnos a primer año de la modalidad técnica y agropecuaria. En segundo quedaron 3 mil (un 18% menos) y un año después eran 2200. En cuarto año, el curso se había reducido a la mitad de los que comenzaron. Y en 2016, cuando les tocó cursar sexto, quedaban solamente 1481 estudiantes del grupo original.

Son números que encienden la alarma, aunque no están muy lejos de lo que ocurre en los CPEM. En las orientaciones comerciales y bachilleratos, apenas el 43%.termina la carrera a tiempo. De 10.235 chicos que ingresaron en 2012, cinco años después quedaron 4478. En estos colegios, el grupo que comenzó también se reduce a la mitad cuando pasan a cuarto. Además, los CPEM tienen un abandono de un año a otro muy cercano a las técnicas: para 2016 rondó el 9,8%.

Hace una década, la diferencia de desgranamiento entre las EPET y los CPEM era mayor y, de a poco, se fueron equiparando. Si se rastrean las cifras de 2008, sólo el 31% de los alumnos de las técnicas se recibía a tiempo frente a un 39% de las carreras comerciales y bachilleratos.

Al igual que hoy, en aquélla época la figurita difícil era segundo año. Es cuando se produce el mayor desgranamiento en cualquiera de las modalidades.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas