Lo que nunca tenés que meter en una freidora de aire: no querrás probar el resultado
Este electrodoméstico se volvió muy popular en la cocina como símbolo de la comida sana. Sin embargo, no es útil para todo tipo de platos. Cuáles evitar.
La freidora de aire se convirtió en un electrodoméstico imprescindible en la cocina de muchos hogares. La variedad de recetas y la posibilidad de hacer comidas más sanas llevó a que reemplace al horno y a la freidora de aceite. Sin embargo, no todo está permitido en ella. Si bien es muy versátil, se recomienda evitar ciertos alimentos y platos.
De acuerdo a la guía realizada por la especialista en electrohogar y cuidado personal Beatriz Morales, las preparaciones muy líquidas como salsas, sopas o cremas no son aptas para la airfryer, diseñada principalmente para comidas más secas.
Esto se debe a que el líquido se escurre y el calor no se distribuye correctamente. Además, se puede generar un cortocircuito si se expande por alguna parte del aparato. Siguiendo esta línea, ni el arroz ni la pasta se cocinan bien en la freidora de aire, ya que son alimentos que necesitan agua o caldo. En cambio, sí se pueden añadir al artefacto previamente cocinados para terminar una receta.
Tampoco se recomienda meter ingredientes que contengan mucha humedad, como verduras de hoja verde o congeladas. Estos alimentos generan vapor que impide una cocción correcta y pueden quemarse. Por el mismo motivo, las comidas empanadas con textura líquida no se fríen bien. Al no estar sumergidos en aceite, la masa tiende a despegarse y acaba creando un desastre.
Quesos y carnes con hueso y mucha grasa, vetadas de la freidora de aire
Si se cocina queso solo en la airfryer, este alimento se termina derritiendo y expandiendo por todo el aparato. Para evitar esto, se recomienda meterlo directamente congelado o cubierto con una capa gruesa de pan rallado, que actuará como sellado. También se aconseja utilizar papel de horno en el fondo para evitar que caiga por la cesta.
Siguiendo con la lista de comidas prohibidas para la freidora de aire, aparecen las carnes con mucha grasa o con piel, como la panceta o ciertos cortes de cerdo. La calidad de la cocción se verá afectada, ya que suelen soltar demasiado aceite. Y, además de ensuciar demasiado, también pueden provocar humo o incluso dañar el electrodoméstico.
También están vetados los cortes grandes con hueso, como un pollo entero. Al ser una pieza de un tamaño considerable, no se cocinará de manera uniforme y puede quedar seca. En cambio, sí se aconseja trozar y cocinar las piezas por separado, como alitas o patas de pollo.
Consejos de cocina para aprovechar al máximo la freidora de aire
Existen algunos tips que permiten sacarle el mayor rédito posible a la airfryer y mejorar la experiencia culinaria. Algunos de ellos son:
Precalentar antes de cocinar: aunque algunos modelos dicen que no es necesario, precalentar la freidora de aire durante 3 o 5 minutos antes de meter los alimentos ayuda a que se cocinen de una forma más uniforme desde el comienzo.
No sobrecargar la cesta: estos aparatos funcionan haciendo circular aire caliente en su interior, por lo que, si se llena demasiado, el aire no circulará correctamente y los alimentos no se cocinarán bien, pudiendo incluso quemar algunos.
Utilizar aceite, pero poco: sumar un toque de aceite ayuda a que las comidas queden más doradas y crujientes, aunque hay que evitar un exceso de grasa.
No usar aerosoles de cocina tradicionales: con el paso del tiempo, pueden dañar el revestimiento de la cesta. Como sustituto, es mejor aplicar el aceite con un pincel o una brocha de silicona.
Mover los alimentos a mitad de la cocción: esto asegura que las comidas se cocinen de forma uniforme. Es especialmente importante para preparaciones como papas fritas o alitas de pollo.
Usar papel de horno o láminas de silicona: colocar papel de horno o una lámina de silicona específica para freidoras en el fondo de la cesta facilita la limpieza y evita que los alimentos se peguen. Es clave asegurarse de no obstruir las salidas de aire y que no toque la parte superior donde están las resistencias calientes.
Secar los alimentos antes de cocinarlos: la humedad en los alimentos puede impedir que se doren correctamente.
Limpiar después de cada uso: así, se eliminan restos de comida y aceite que pueden quemarse y afectar al sabor de platos futuros.
Te puede interesar...











