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La forma correcta de cocinar arroz para que no se pegue ni se pase: el secreto en la cacerola

Con pasos simples pero que requieren atención, se puede lograr una preparación perfecta para acompañar distintos platos. La receta.

Ya sean en carnes, verduras o salsas, el arroz es una pieza clave de muchas comidas. Por ello, lograr una preparación perfecta es vital para el éxito del plato. Y aunque parece sencillo, alcanzar el punto exacto sin que se pegue requiere seguir ciertos pasos con atención. Así, se obtiene un acompañamiento neutro o una base para recetas más elaboradas.

Además de ser un acompañamiento práctico y económico, este alimento suma energía y versatilidad a la dieta. Si se lo consume con moderación y se acompaña con proteínas y vegetales, aporta un equilibrio nutricional valioso para el día a día. Además, se lo puede conservar en la heladera hasta tres días en un recipiente cerrado, aunque llega a durar hasta un mes si se lo congela.

Entre sus ventajas, el arroz blanco es una fuente rápida y accesible de energía por su alto contenido de carbohidratos, lo que lo hace ideal para actividades que requieren demanda energética. Al ser bajo en grasas y relativamente fácil de digerir, es apropiado para personas con digestiones sensibles o en condiciones donde se recomienda una alimentación suave. Y al tratarse de un alimento neutro en sabor, se integra con facilidad a múltiples preparaciones, permitiendo balancear platos ricos en proteínas, vegetales y legumbres.

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Qué se necesita para cocinar un arroz perfecto

Para obtener aproximadamente tres porciones de arroz blanco suelto, se necesitan los siguientes ingredientes:

  • 1 taza de arroz blanco de grano largo
  • 2 tazas de agua
  • 1 cucharada de aceite o mantequilla
  • Media cucharadita de sal (opcional)

Paso a paso, cómo cocinar el arroz de forma correcta

Lograr un arroz suelto y sin que se pegue no es un misterio: con un correcto lavado, la proporción adecuada de agua, un toque de aceite o manteca, control del calor y tiempos de reposo, se obtendrán granos separados y esponjosos.

Esta receta está compuesta por tres pasos: la preparación inicial, que lleva unos cinco minutos; la cocción, que ronda otros 15; y el reposo de unos 5 minutos. Para llevarla adelante, se debe seguir este procedimiento:

Lavado del arroz: antes de cocinar, enjuagarlo en agua fría hasta que salga clara. Colocar el arroz en un colador fino, moverlo con la mano mientras cae el agua y repetir varias veces. Este paso elimina el exceso de almidón superficial que hace que los granos se adhieran entre sí durante la cocción.

Escurrir: tras el lavado, escurrirlo bien para evitar que el exceso de agua altere la proporción de la receta.

Calentar la grasa: en una olla de fondo grueso, calentar una cucharada de aceite o manteca a fuego medio. El aceite ayuda a recubrir los granos, reduciendo la fricción y evitando que se peguen. Por su lado, la manteca añade sabor y también cumple la función de separar.

Tostar ligeramente: añadir el arroz escurrido y saltearlo entre uno y dos minutos, moviéndolo constantemente. Esto cubre el arroz con la grasa y seca ligeramente la superficie, lo que contribuye a un resultado más suelto.

Sumar el agua y la sal: verter las 2 tazas de agua fría sobre el arroz y, si se desea, agregar la media cucharadita de sal. Subir el fuego hasta que el líquido llegue a ebullición.

Hervor y reducir: en cuanto hierva, reducir inmediatamente el fuego a bajo y tapar la olla herméticamente.

Cocción a fuego lento: dejar cocinar durante aproximadamente 15 minutos sin destapar. Es importante durante este tiempo no remover, ya que el arroz, mientras hierve, libera almidón y moverlo genera que se apelmace.

Reposo: apagar el fuego y dejar la olla tapada por otros 5 minutos. El reposo permite que el vapor termine de cocinar uniformemente los granos y que la humedad se distribuya sin que el arroz quede húmedo en exceso.

Servir: destapar la olla y utilizar un tenedor para soltar los granos. Esto libera vapor y evita que el calor residual humedezca demasiado el arroz.

Consejos prácticos para evitar que el arroz se pegue

Seguir algunos tips de cocina puede ayudar a una mejor preparación. Algunos de ellos son:

  • Usar una olla con fondo grueso para distribuir el calor de forma uniforme y evitar puntos calientes que queman el fondo.
  • Mantén la proporción “1-2” (dos tazas de agua por cada una de arroz) para grano largo.
  • No remover durante la cocción y controlar el fuego. Un hervor agresivo hace que los granos choquen y suelten más almidón.
  • La grasa inicial, ya sea aceite o manteca, es clave: una capa ligera recubre los granos y reduce el contacto directo.

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