El efectivo, identificado como Marcos López, de 47 años, era suboficial de la Policía y vivía en una departamento ubicado en el fondo de otra vivienda. Se cree que allí también vivía la mujer de 47 años, de apellido Alfaro.
La única testigo del incidente ocurrido ayer es la hija de la mujer, de 22 años, quien asegura que tras una discusión entre la pareja, el policía se puso el arma en su estómago con la intención de dispararse. Su mujer habría forcejeado para quitarle el revolver, calibre 9 milímetros, y causó el único disparo.
El comisario inspector Oliva, a cargo de la investigación, indicó que las dos víctimas murieron en el lugar. "El hombre tenía un disparo a la altura del esternón, de derecha a izquierda, con orificio de salida en la parte intercostal; mientras que la mujer tenía un impacto en el tórax", señaló.
Para el comisario la investigación apunta a un forcejeo, ya que se encontró una sola vaina en la habitación. "A partir del testimonio de la hija, pareciera que la mujer intentó salvar la situación y el mismo disparo también la alcanzó", indicó Oliva.
El comisario inspector señaló que "se trata de establecer si el suboficial habría tenido una discusión con el ex de la mujer antes de este incidente" y agregó que la investigación es llevada a cabo en el ámbito judicial por el fiscal Manuel González.