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"Ahora estoy más cerca de una chance mundial"

El Rayo Godoy le ganó a Yapur, conquistó América y ahora sueña con pelear por un título del mundo.

Neuquén.- “Ahora que tengo el título sudamericano, que pase el que sigue. En dos meses voy a estar peleando en México, un viaje que tenía postergado porque esta pelea era muy importante, y sé que a partir de ahora se empiezan a abrir puertas. Estoy más cerca de una chance mundialista”, se ilusiona Mauro “Rayo” Godoy, flamante rey de esta parte del continente en la categoría superligero, cetro vacante que logró en la trasnoche del viernes en el Parque Central al vencer -en fallo unánime- al santafesino Damián Yapur.

De esta manera Neuquén vuelve a tener un campeón continental luego de casi 12 años (el ligero Aldo “Galán” Ríos y el supermediano Fabián Casanova fueron los últimos).

El neuquino (récord de 28 victorias, 14 nocauts y una derrota) supo llevar adelante un combate que amenazaba complicado desde el primer round, cuando un cabezazo de su rival le provocó un corte en el arco superciliar izquierdo. El neuquino fue, pese a ese inconveniente, superior a lo largo de los 12 asaltos y lo jueces lo premiaron con estos guarismos: 118,5-113,5 (Miguel Leiva); 119,5-113 (Omar Tapia) y 119-114-5 (Salvador Núñez).

“Cuando recién empezás el combate y te cortan es bastante jodido, pero como Yapur me dijo que no era intencional, seguí. En total recibí tres cabezazos. Al final le dije: si querés la revancha te la doy, pero el título se gana peleando. Él nunca hizo méritos para ganar. Yo subo a pelear, no a jugar a la mancha”, dijo el campeón.

Yapur (12-5-3), un boxeador sin nocaut aunque aguerrido, trazó un plan de pelea largo y, fiel a su estilo de contragolpeador, pocas veces fue a buscar la pelea, aunque hizo sentir su voleador de izquierda que varias veces ingresó de lleno en el rostro de Godoy, quien asumió esos riesgos por ir siempre al frente. Un aspecto que deberá cuidar ante púgiles de mayor pegada.

Mauro Godoy (63,500 kg), un poco más alto que su rival (63,250 kg), fue acumulando méritos a lo largo de todas la vueltas. Le costó abrir la guardia de su oponente, que volvió a impactar su cabeza en el penúltimo asalto para profundizar un poco más la herida del Rayo, que a esa altura ya tenía dominado el fallo.

“Yo tampoco soy un boxeador de ataque, pero me tocó atacar porque si no la pelea y iba a ser aburrida, y creo que Neuquén no quería ver una pelea en que no nos tocábamos. Por momentos tuve que dejarlo que se confiara porque si no, no iba a venir nunca a pelear”, señaló.

“La verdad que este comienzo de año es muy positivo, no sólo porque gané el título argentino y el sudamericano, sino porque les gané a rivales que están bien ranqueados: Luques Castillo era el campeón y Yapur es campeón latino, por eso vino, así que ahora que venga el que sigue”, desafió el Rayo.

El póker de campeones

Con el Rayo, son cuatro los campeones sudamericanos neuquinos. Antes se consagraron su papá, Bruno Godoy, Fabián Casanova y Aldo “Galán” Ríos (foto).

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