{# #} {# #}

ver más

Alejandra, entre la belleza y la altura de la gran tirolesa

Es una de las encargadas de los deslizamientos del complejo recreativo que hay en Las Lajas.

La magia de los pueblos pequeños del interior neuquino ha logrado perdurar a través de los tiempos gracias a una única y sencilla razón: el amor de sus habitantes. A ese amor de hombres y mujeres que han nacido y se han criado en cada uno de sus rincones, como también de aquellos "arrimados" que después se aquerenciaron como uno más. Así es que en cada lugar y en cada momento han sido oportunos los esfuerzos, la entrega y la dedicación ofrendados para ver crecer al terruño que eligieron como su lugar en el mundo. En el calendario de la historia de Las Lajas, hoy le toca a Alejandra Jofré entregar sus esfuerzos por el bien y el progreso de su pueblo que está en el umbral de cumplir 125 años de vida institucional.

Hoy vuela por los aires lajeños, llevando la bandera de un nuevo impulso al turismo de la localidad, que antiguamente se hizo conocida como la "legua de la permuta". Hoy esa legua tiene una tirolesa que se desprende de la Ruta Nacional 242 y que promete ser el nuevo sello de identidad.

Antes fue el turno de sus padres de hacer feliz con su trabajo a su querido pueblo. Su papá Carlos Jofré al mando del volante de la ambulancia del hospital José Venier, hoy ya en trámites de jubilación. También su madre Lucita Isabel Campos, que como ama de casa cuidó y cuida a su familia como un puntal necesario.

p08-f1c-nqn(SCE_ID=583726).jpg

La mujer tiene 37 años y es una madre dedicada a tiempo completo de tres hijos: Exequiel, Ruth y Simón y cuenta con dos hermanos y dos hermanas más. Es amante de la naturaleza y del deporte extremo de montaña. Antes de llegar a la tirolesa completó varios años de trabajo en la Aduana del paso fronterizo de Pino Hachado como maestranza en las dependencias de la AFIP. "Era muy complicado ir y venir en forma diaria, así que apenas se abrió la oportunidad laboral en la tirolesa puse todos los sentidos para cumplir función con dedicación y mucha responsabilidad", dijo. Hay 12 instructores que cumplen funciones en forma rotativa en las dos plataformas que contempla el recorrido general de la tirolesa.

Alejandra explicó el trabajo y la responsabilidad que le tocará cumplir en el complejo una vez que se habilite oficialmente el 8 de febrero en el marco de la celebración de los 125 años de Las Lajas. "Mi trabajo, como el de mis compañeros, consiste en garantizar que se cumplan todas las normas de seguridad para que los turistas o visitantes que se tiren por la tirolesa tengan un deslizamiento de manera segura y divertida. Lo pueden hacer solos o acompañados por un instructor", sostuvo Alejandra.

p08-f1a-nqn(SCE_ID=583724).jpg

Deslizarse en las alturas y admirar el paisaje lajeño en toda su plenitud, es la tentadora invitación que se hace desde el Complejo Recreativo Tirolesa de Las Lajas. La intención del municipio es posicionar a esta actividad para que se transforme en una de las favoritas para todos aquellos amantes del turismo aventura y la naturaleza. Se promociona como un viaje seguro lleno de adrenalina y libertad. La obra fue financiada por el gobierno provincial a través de la Unidad Provincial de Enlace y Ejecución de Proyectos con Financiamiento Externo y requirió una inversión de 8 millones. El lugar ofrecerá también los servicios de una confitería. La tirolesa tiene una extensión de casi 400 metros, dividida en dos tramos. Hasta la primera plataforma son 200 metros y hasta la siguiente otros 190, con una parada de descanso en el medio. La proyección turística contempla la captación de turistas nacionales y de los extranjeros que transitan por la ruta 242 con destino al paso Pino Hachado.

Te puede interesar