El argentino Gustavo Lauría, en sociedad con un mexicano, creó una suerte de amigo virtual que busca apuntalar emocionalmente y acompañar a niños que tienen a uno de sus padres en la guerra. Este proyecto se dedica a apoyar el bienestar de los chicos de familias militares a través de la tecnología. Se llama Ai Buddy y es un sistema de inteligencia artificial que fue entrenado por psicólogos y pediatras.
“Las estadísticas dicen que uno de cada cuatro niños que tienen a uno de sus padres en la guerra sufren depresiones y hasta llegan a considerar suicidarse”, contó Lauria, cofundador junto con el mexicano Marcos Vega de We Believers, una empresa publicitaria con sede en Estados Unidos. “Ai Buddy intenta ser una solución, al menos parcial, que le dé soporte y compañía a los niños durante todo el día, convirtiéndose en un miembro virtual de la familia”, destacó el argentino.
¿Qué hace este amigo? Envía mensajes a cualquier dispositivo inteligente y mide indicadores físicos y psicológicos para detectar emergencias. Puede ayudar con las tareas escolares, leer un libro o incluso jugar interactivamente utilizando la realidad virtual. Al final del día, comparte reportes sobre el estado de los niños con el resto de la familia para asegurarse de que los seres queridos estén informados. Ai Buddy “vive” en dispositivos móviles. “Obtiene y usa información de internet y datos de mails, textos y redes sociales de los familiares cercanos para interactuar con los niños”, añade Vega.
El desarrollo interactúa a través de múltiples sistemas operativos dando a las bases de datos y a la inteligencia artificial que hay detrás acceso seguro a distintas plataformas usadas por el niño, como Spotify o Netflix, monitoreando su bienestar para las familias e interactuando activamente en todo momento.
El proyecto se basó en la experiencia de la organización Vidax Center, que trabajaba con niños con discapacidades y trauma infantil desde hace una década: “Nos dimos cuenta de que lo que más necesitan los chicos que sufren de traumas es un soporte de 24 horas que pueda ayudarlos, estando con ellos, dándoles apoyo y previniendo posibles crisis”, apuntó Lauría. A esto le sumaron estudios de diagnóstico de depresión en niños, como el Child Depression Inventory CDI2 y el elaborado por el programa Child First de Universidad de California en Los Ángeles. “Es un enfoque humano de una manera moderna”, destacó Vega.
En esta primera etapa se realizaron pruebas para examinar cómo la plataforma aprende y para introducir la lógica fundamental para el sistema. Ahora, las reglas morales, lingüísticas e interactivas están siendo codificadas en la API con los datos obtenidos. Estiman que la versión completa estará disponible a fin de año.
Idea y realización
Todo un trabajo en equipo
Ai Buddy se utilizará primero en Estados Unidos, en inglés, y después los desarrolladores esperan avanzar con una versión en español. Desde 2001 más de tres millones de niños en el mundo tuvieron a uno de sus padres en zona de conflicto y miles perdieron al papá debido a la guerra. La empresa We Believers tuvo la idea, ClowderTank está a cargo de la codificación y desarrollo digital, y Vidax Center hace su aporte en lo relacionado con lo psicológico y la salud para el proyecto.