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Aluminé
“Acá lo importante es lo que no se hizo”, sostuvo Cecilia Figueroa, la mamá de Luzmila, la nena de cuatro años que murió en el hospital de Aluminé en agosto del año pasado. Para el hospital se trató de una muerte dudosa y el resultado de la autopsia sentenció que fue por una neumonía aguda.
Ayer un juez ordenó cerrar la causa a solicitud de la fiscalía.
Tras varios meses de pedir justicia, de reclamar que den explicaciones por la muerte de la pequeña Luzmila, el pasado lunes se realizó una audiencia en los juzgados penales de Zapala. Estuvo presente la fiscal del caso, el abogado querellante de la familia y el defensor del pueblo en representación del hospital de Aluminé.
“Nosotros solicitamos que se reanude el caso y no quede en la nada”, comentó Cecilia, aunque lamentó el hecho de que la fiscal anunció que no hay pruebas suficientes para demostrar la mala praxis de los tres médicos que atendieron a la niña en agosto.
Sin embargo, “para el abogado nuestro hay puntos claves: a mi hija no se la hospitalizó, se la medicó sin saber el cuadro, sabiendo los riesgos que corría siendo una menor, y tampoco se le dio nada para la deshidratación o los vómitos que tenía”, sentenció indignada la madre de la nena, que participó el martes en la noche de una marcha en reclamo de justicia en la plaza de Aluminé.