Bucarest, Rumania > Argentina tuvo pocas ideas, más allá de que por su poder ofensivo llevó peligro -también las sufrió en el arco propio-, y mucha dependencia de lo que pudiera crear Lionel Messi. El 0 a 0 ante Rumania, de visitante, en el último juego fuera del país antes de Brasil 2014 no dejó bien parado al equipo albiceleste en Bucarest.
Si Alejandro Sabella esperaba encontrar respuestas para definir sus 23 jugadores, está claro que esta prueba no fue la ideal. Primero porque los 15 que ingresaron son fijas para el Mundial y luego porque, a diferencia de lo visto anteriormente, Argentina trabajó con sus líneas muy distanciadas, lo que hizo más difícil poder jugar.
Está claro que el rival también sale a la cancha y propone, como lo hizo Rumania abriendo sus delanteros intentando complicar a la defensa criolla, que se metió muy atrás porque ni Fernando Gago ni Javier Mascherano y mucho menos Ángel Di María frenaron a los europeos. Ninguno fue opción para Messi, a quien buscaron todo el partido pero encontrar poco.
Mostró poco
En el primer tiempo, los dirigidos por Sabella se encontraron con un equipo rumano ordenado y aplicado, que jugó con un 4-4-1-1, sistema que cortó el circuito creativo argentino.
En ataque, Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero tuvieron pocas oportunidades pero cuando la recibieron crearon peligro: a los 9m el remate del Pipita, cara a cara, fue desviado por el arquero Tatarasanu; y a los 38m el Kun armó una gran jugada dejando dos rivales en el camino -con caño incluido-, pero el guardametas le negó el gol.
Los rumanos contaron con las situaciones más claras: a los 20 minutos Romero sacó por arriba del travesaño el cabezazo de Maricá y a los 32 volvió a salvar al equipo con un remate de cabeza de Maxim.
En la segunda etapa, Argentina salió con otra actitud, pero no le sobraron ideas. Con Messi más comprometido, originó situaciones después de los 20 minutos, cuando ambos equipos realizaron modificaciones. Sabella dispuso los ingresos de Rodrigo Palacio y Lucas Biglia que agilizaron el ataque.
A los dos minutos, el defensor Gardos sacó cerca de la línea de gol un remate de Agüero, quien había gambeteado a Pantilimon, y a los 24m Palacio desperdició una chance clara, de cara al arco, tras centro de Marcos Rojo por izquierda, con un pase vertical de Messi.
Cuando Di María ayudó a Messi se vio otro juego en el ataque argentino, más punzante y en los últimos instantes acorraló a Rumania y tuvo el triunfo a los 40 minutos, cuando Pantilimon sacó sobre la raya el remate de Ezequiel Lavezzi.
La tarea del seleccionado argentino encendió alarmas con vistas al Mundial Brasil 2014 porque se vislumbraron errores generales y volvió a pensar sólo en Messi como arma de creación y desequilibrio.
Se dijo
"La mayoría de los jugadores jugaron el domingo. Algunos tuvieron un viaje un poco largo. Llegaron un poco cansados al partido. Tuvieron sólo un día de entrenamiento", justificó el DT Alejandro Sabella.