Un video difundido mostraba el momento de la explosión: jóvenes bailaban y ondeaban pancartas cuando una enorme bola de fuego interrumpió la protesta.
Tras el atentado, el líder del PKK, que desde hace tres meses multiplicaron sus ataques contra las fuerzas de seguridad turcas, anunció la suspensión de sus actividades al menos hasta las elecciones legislativas.
Por su parte, el Partido Democrático del Pueblo (HDP) prokurdo, uno de los organizadores de la manifestación, acusó directamente al Gobierno de estar detrás del atentado: "Esto no es un ataque contra el Estado, contra la nación, sino del Estado contra el pueblo".
Más tarde, más de 2000 personas salieron a la calle en Estambul para expresar su repudio del atentado.
ISIS recluta niños para convertirlos en suicidas
El Estado Islámico, que acostumbra a adjudicarse distintos atentados a través de una cuenta de Twitter, dio un paso más en su estrategia de terror y publicó un video donde se ve a más de 80 niños, desde los cinco años, recibiendo entrenamiento para saber cómo cortar una cabeza e inmolarse.
"Están entrenados para ser la nueva generación que luche en la Yihad", dice uno de sus miembros.
El campamento militar se encuentra en Raqqa, al noreste de Siria.
En un informe publicado en diario El país, un niño fugitivo del campamento revela que fueron convertidos al Islam "bajo presión" y que fueron instruidos en cómo "rajar gargantas inmolarnos".
Allí se les enseña que si mueren irán al cielo y el enemigo al infierno.
Otro niño fugitivo, de religión Yazisdi, reveló que los entrenan en el uso de armas y que a los "indisciplinados" los castigan dejándolos al sol y dándoles latigazos. Sólo les dan de comer una vez al día.