Inoportuno, este nuevo clásico incomodó a ambos y sólo trataron de no perderlo.
La tónica no varió en el segundo tiempo. Boca intentaba como podía y River no se decidía a ir a ganarlo. En ese contexto, lucía más compacto el Xeneize, con Lodeiro tratando de ponerse el equipo al hombro y la movilidad de Pavón y Tevez. Para colmo, el mensaje de Gallardo con los cambios no fue saludable: sacó a los dos delanteros titulares. Por Alario entró Alonso y, más polémico, por Mora ingresó un volante, Driussi.
Todo se reclamaba a los gritos, a mil pulsaciones, pero de jugar ni hablemos. Salvo un rebote que dio Orión y que Alonso, en posición adelantada, envió a la red y dos llegadas peligrosas para Barovero gestadas por Pavón, aunque no pudieron ser conectadas, no pasó mucho más. Se sacaron el clásico de encima. Se sacaron un cero grande....
"Estoy conforme, jugamos con uno menos y River no llegó al arco". G. Barros Schelotto. Entrenador de Boca
"Nos vamos con sabor amargo porque queríamos ganar". Gabriel Mercado. Defensor de River
"El partido estaba para otra cosa. Me tocó defender y ayudar". Nicolás Lodeiro. La figura de Boca