En Bolivia, mientras continúa avanzando fatalmente la propagación del virus de la COVID-19, crece la ingesta entre los habitantes del dióxido de cloro. El desinfectante es otro factor más de la grieta política en el país vecino: mientras desde el gobierno interino de Jeanine Añez lo desaconsejan, el partido de Evo Morales promueve su consumo.
De acuerdo al último reporte diario del Ministerio de Salud boliviano, se produjeron 67 fallecimientos y otras 1409 personas fueron diagnosticadas con coronavirus. Así, la cifra total de decesos ascendió a 2218 mientras que el de contagios, a 60.991. Ante esta escalada muy rápida de casos, los residentes de La Paz y Cochabamba, las regiones más afectadas, comenzaron a comprar dióxido de cloro para ingerirlo con la esperanza de combatir el nuevo coronavirus .
El uso de este compuesto químico desató una controversia política: la actual administración del país insta a no utilizarlo, al igual que organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), mientras que desde el Poder Legislativo, donde hay mayoría del Movimiento al Socialidad (MAS), lo promueven.
De hecho, la Asamblea Plurinacional impulsó un proyecto de ley que promueve su uso y la Cámara de Senadores la aprobó la semana pasada. Así, autoriza "de forma excepcional, la elaboración, comercialización, suministro y uso de la solución de dióxido de cloro para la prevención y tratamiento del coronavirus’’.
Al poco tiempo de que el desinfectante empezara a consumirse en la nación del Altiplano, las autoridades sanitarias informaron que se registraron varios casos de intoxicación y precisó que, al menos, cinco se dieron en La Paz. "El Ministerio de Salud no puede arriesgarse a recomendar algo que no tenga una base científica’’, sostuvo el viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, Miguel Ángel Delgado. El lunes, la cartera anunció que enjuiciará a los promotores de tratamientos con base a dióxido de cloro como cura contra el COVID-19, por los perjuicios que esa solución desinfectante ocasiona.
Según la OPS, el dióxido de cloro es un gas de color amarillo-rojizo utilizado como blanqueador que al mezclarse en agua genera iones clorito. Ambas especies químicas son altamente reactivas, por lo que tienen capacidad de eliminar bacterias y otros microorganismos en medios acuosos. Sin embargo, el organismo no recomienda utilizar ningún producto a base de este compuesto bajo ninguna circunstancia.
Son los que se reportaron en Bolivia por el nuevo coronavirus. En las últimas 24 horas, 67 personas perdieron la vida. En tanto, al sumar los últimos 1409 contagios, los casos positivos ascendieron a 60.991.