Según explicó el presidente del Sindicato de los Agentes Penitenciarios (Sindasp), Vilma Vatista, los reclusos arrancaron el baño y caminaron por las cañerías hasta llegar a una fosa situada en la parte trasera de la cárcel.
Una vez allí, cavaron un túnel y continuaron por debajo del muro carcelario hasta que pudieron cruzar al otro lado de la prisión.
En lo que va del año, 134 personas han escapado de diferentes cárceles del estado brasileño de Río Grande del Norte, informó el diario Tribuna do Norte.
Tres convictos fueron recapturados, mientras que los restantes permanecen prófugos y son buscados por las fuerzas de seguridad.
Sistema colapsado
Como sucede en casi toda Latinoamérica, Brasil tiene su sistema penitenciario colapsado. Por esta razón, el año pasado se puso en práctica un programa piloto implementado en el noreste del país carioca para reducir la cantidad de personas en régimen de prisión preventiva, un factor que contribuye sustancialmente a la superpoblación carcelaria y al reclutamiento de nuevos miembros de pandillas.
El programa aplicado en el estado de Maranhão exige que los detenidos sean llevados inmediatamente ante un juez para una "audiencia de prisión preventiva", en la cual se determina si deben permanecer en prisión preventiva o ser liberados a la espera de juicio.
Si bien estas audiencias inmediatas son exigidas por el derecho internacional, raramente se realizan en Brasil, donde numerosos presos esperan meses antes de ser llevados ante un juez.
En casi el 50 por ciento de los casos del programa piloto, implementado por el estado en el que la violencia penitenciaria ha sido más alarmante en los últimos años, los jueces determinaron que la prisión preventiva no se justificaba según la ley y dispusieron la liberación de la persona detenida.
En los casos en los que los jueces tomaron la decisión sobre el encarcelamiento o no del detenido exclusivamente en función de lo indicado en los informes policiales, se ordenó la liberación en apenas el 10 por ciento de los casos, aun cuando el derecho internacional exige que la presunción legal opere a favor de la liberación.