Neuquén.- “Queremos sentar precedente, que sea una condena efectiva”, expresó Marina Díaz, la abogada de la familia de Edgardo Oñate, el adolescente de 17 años que fue atropellado en la Ruta 22 por un petrolero que manejaba borracho. Por ello, en una audiencia Díaz solicitó que se recalifique el hecho. La nueva calificación prevé una pena de prisión efectiva de los 3 a los 6 años. En una nueva audiencia, Marcelo Insulza, de 24 años, fue acusado de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo automotor.
“Hubo un error involuntario en la primera formulación de cargos por lo que solicitamos que se recalifique el hecho”, explicó Díaz. Indicó que la plataforma fáctica no cambió y que todos los agravantes ya habían sido contemplados, pero que hubo un error en la primera acusación del 21 de mayo.
Según la investigación, el 20 de mayo a las 6:30, Insulza conducía su Renault Sandero alcoholizado, con exceso de velocidad, violó una señal de tránsito (pasó en rojo el semáforo de cruce con calle La Pampa) y tras el choque, huyó.
El adolescente murió esa tarde en el hospital regional. Horas antes, el conductor se había entregado junto a su padre en la Comisaría Primera. En la misma audiencia se extendió por dos meses la prisión domiciliaria y el plazo de investigación, ya que restan pericias psicológicas, toxicológicas y accidentológicas, ambas vencerán el 21 de noviembre.
El acusado quiso pedir disculpas pero ese gesto fue recibido como una provocación por la mamá de la víctima.
6 años es la pena máxima por el tipo de acusación.
Insulza está acusado de homicidio culposo, agravado por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo automotor. El test de alcoholemia realizado le dio positivo, con 1,24 gramos de alcohol en sangre.