Escenas de sexo: "Las escenas de sexo nunca son fáciles de hacer y no están buenas. Y no se disfrutan. Pero por suerte son rápidas".
Y después de haber pasado de la ficción a la realidad. ¿Cuánto creés ahora?
Sigo creyendo en el hilo rojo.
¿Cómo fue volver a trabajar con Daniela Goggi?
Fui muy malcriada en Abzurdah, y creo que no habría podido hacer lo que hice si no hubiera sido por ella. Así que cuando me propuso esta, sabiendo que estaban los mismos productores, no dudé y me mandé. Y otra vez me sentí así.
-¿Cuánto hay del personaje de Abril en vos?
Mi personaje no tiene nada que ver conmigo. Empieza rebelde, como una chica sin compromisos, y con el paso del tiempo cambia porque se enamora de una megaestrella, que es el actor español Hugo Silva, y piensa que sentó cabeza... Pero ocho años después aparece Manuel... Y empieza la mejor parte. No me siento muy identificada con mi personaje. Quizá sólo en que es imprevisible.
-¿Cómo te tomaste las críticas por cantar esa versión de Amy Winehouse?
Estoy acostumbrada a las críticas. No me interesan. Siempre que hago algo de eso, estoy esperando la crítica. Yo cuando hago algo así siempre lo hago con muchísimo respeto y sin pretender imitar ni creer que puedo parecerme al artista.
-Empezaste en cine por un personaje más difícil, el de una chica anoréxica, y ahora pasaste a una chica más liviana. ¿Cuál fue el desafío?
En Abzurdah fue sobre todo físico con el sacrificio que para mí implica la dieta, con lo mucho que me gusta comer. Creo que pasó sobre todo por el tema de diferencia, esa mujer ocho años antes y ocho años después. Y entonces, como yo hablo muy rápido y gesticulo mucho, tenía que trabajar para lograr a una mujer más aplomada en su forma de hablar, más asentada, menos libre y fresca.
-¿Cómo fueron las escenas de sexo?
Las escenas de sexo nunca son fáciles de hacer y no están buenas. No se disfrutan. Por suerte se hacen rápido.
¿Qué vínculo tenés con la cultura japonesa?
Es básicamente que mi abuela era japonesa y tengo familia todavía allá. Es un viaje que tengo pendiente y me encantaría hacer, pero ahora no puedo. Es lejos, mi hija es muy chiquita todavía como para llevarla y también como para dejarla. Pero tengo muchísimas ganas de hacer ese viaje. No tengo otra conexión, ni siquiera como sushi.
¿Creés en el destino?
Creo mucho en el destino, pero no soy supersticiosa con esas cosas como pasar debajo de una escalera o la sal en la mano. Me dan fiaca, pero sí creo mucho en el destino.
-La sinopsis de la película cierra con unas preguntas: ¿se puede amar a más de una persona a la vez?
No, no se puede. Y soy muy estricta en eso.
Benjamín Vicuña: "El destino no se puede modificar"
Una leyenda japonesa cuenta que un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper. Manuel (30) y Abril (22) parecen estar ligados por ese destino infalible. Hasta ahí la película. Y luego todas las ironías y comentarios de sus protagonistas para referirse al tema sin referirse explícitamente: "Yo sí conocía la leyenda y me conmueve y me moviliza. Y creo que va más allá del vínculo amor para estar presente en los vínculos familiares y con amigos, de los padres con los hijos". Sobre el escándalo: "El destino no se puede modificar y todo el ruido exterior va a pasar y va a ser olvidado. Pero va a quedar una hermosa película".