La premisa del DT, Daniel Hourcade, de corregir ciertas fallas se cumplió a medias. Con los nueve tries, Los Pumas volvieron a mostrar esa vocación ofensiva que el entrenador pretende: finalizar la fase de grupos como el equipo más anotador del torneo -179 puntos- y con 22 tries, superado sólo por Nueva Zelanda (25) y Sudáfrica (23).
Juan Martín Hernández (a los 7 minutos), Matías Moroni (18), Horacio Agulla (23), Facundo Isa (35), Lucas Noguera (39), Matías Alemanno (48), Leonardo Senatore (63), Julián Montoya (68) y Tomás Cubelli (73) apoyaron en el ingoal rival en un duelo sin equivalencias, que era la antesala de lo más importante del día.
No bien completado el trámite ante Namibia, Argentina miró con atención el partido entre Francia e Irlanda, que finalmente será el rival de cuartos, el domingo a las 9 en el estadio Millennium de Cardiff.
El equipo argentino ya había estado mirando videos de Irlanda esta semana para preparar el choque más importante en el Mundial. Más allá de la victoria, en la que mostraron su fortaleza y por qué dominan el rugby europeo en los últimos dos años, los irlandeses terminaron con bajas clave.
Jonny Sexton y el capitán Paul O'Connell salieron en el primer tiempo, y el tercera línea Peter O'Mahony en el segundo. Sexton, que había marcado los seis primeros puntos en dos penales, recibió dos duros tackles. El apertura irlandés se fue rengueando en el minuto 25. O'Connell vio su pierna atrapada en un ruck cerca del descanso, recibió oxígeno cuando estaba tendido en el suelo y dejó el terreno en camilla. O'Mahony corrió la misma suerte tras un tackle del segunda línea francés Pascal Pape. ¿Llegarán al domingo? Además, Sean O'Brien, elegido como el mejor del partido, fue escrachado por las cámaras al golpear a un rival en el estómago y podría ser sancionado.
OPINIÓN
"Hay que mejorar la defensa"
Carlos "Colo" Díaz
Entrenador del primer equipo de Neuquén Rugby Club
Creo que contra Irlanda, Argentina tiene que mantener esta nueva línea de juego que intenta imponer el entrenador Hourcade. Es decir, un equipo pensado más para atacar que para actuar de contragolpe como estábamos a acostumbrados a ver. Ahora, me parece que habrá que minimizar más los errores porque Namibia no es Irlanda. Ante rivales como ellos, los errores se cuentan como puntos en contra.
Esto nos habla de que no va a ser un rival accesible y habrá que estar muy concentrados.
Por eso insisto en que hay que seguir con esta idea de un equipo con volumen de juego. Francia, que era el otro posible rival de Argentina, no está pasando su mejor momento. En nivel de preferencias, hubiera sido ideal jugar ante ellos porque Irlanda está más firme en su juego y parece más complicado. Pero hay que tener en cuenta que esto es un Mundial, y en cuartos de final todos los rivales son difíciles. En cuanto a las chances, veo a Los Pumas con muchas posibilidades. Este es un partido que puede ganarlo cualquiera. Para poder ganarlo, Argentina va a tener que mantener el volumen de juego como prioridad. Y para eso deberá mejorar mucho el nivel de la defensa y la obtención.