El gol de penal de Ruben en el arranque parecía un guiño del destino, un llamado a hacer historia. Sin embargo, con el correr de los minutos, se hizo evidente que el penal no tuvo nada que ver con lo que se vio en la cancha. Atlético Nacional dominó de principio a fin y Central nunca encontró el juego que venía teniendo.
Llegó el merecido empate de Macnelly, el 2-1 de Guerra, y Rosario Central perdió el rumbo. Casi al final del partido, Atlético Nacional alcanzó el 3 a 1 necesario como para quedarse con el pasaje a la próxima instancia que frustró las ilusiones del bravo conjunto 'canalla'.
Berrio le gritó el gol en la cara al arquero de Central, lo que desató la furia del Chacho al término del partido. Sebastián Sosa no llegó a reaccionar, pero sí lo hizo Musto y al técnico Canalla, quien al final lo fue a buscar y se produjo otra pelea.
Luego en conferencia de prensa, Berrio reconoció que estuvo mal. "Pero cuando te dicen algo de tu color...", lamentó y agregó: "No estoy feliz con lo que pasó, debo asumir mi responsabilidad". El colombiano se ligo una roja por el incidente.