El Xeneize recibe a Universidad Católica de Chile este jueves en La Bombonera, por la última fecha de la fase de grupos.
Boca recibirá este jueves a la Universidad Católica de Chile, en el cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores, y sus hinchas estarán con la calculadora ya que el "Xeneize" está en una situación muy delicada.
Los dirigidos por Claudio Úbeda llegan a este encuentro en la tercera posición del Grupo D con solo siete puntos, por lo que de mantener esta posición caerían a los playoffs de la Copa Sudamericana. El equipo chileno, por su parte, lidera con 10 puntos, aunque una derrota lo complicaría seriamente.
En este contexto, el único resultado que le sirve a Boca para clasificar es ganar, ya que en caso de empatar solo podriá igualar en puntos a Cruzeiro de Brasil, que está segundo con ocho unidades, aunque los brasileros avanzarían por el criterio de desempate olímpico en el que se toman en cuenta los resultados entre ambos equipos.
De esta manera, si Boca gana se aseguraría la clasificación a los octavos de final del torneo de clubes más importante de América y solo tendría que esperar por el resultado entre Cruzeiro y Barcelona de Ecuador para definir si avanza primero o segundo.
Si Boca gana y Cruzeiro no suma de a tres, el "Xeneize" finalizará en la primera posición. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los brasileros jugarán en condición de local ante un rival que no tiene chances ni siquiera de terminar tercero para ir a los playoffs de la Copa Sudamericana, por lo que serán los grandes candidatos a quedarse con la victoria.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) notificó una dura sanción económica de 100.000 dólares para Boca, en un fallo que ratifica la política de tolerancia cero ante las conductas discriminatorias en las competencias continentales.
La penalidad administrativa se originó a partir de los gestos racistas efectuados por un simpatizante local en las tribunas de La Bombonera, quien reaccionó de forma idéntica ante las provocaciones y ademanes xenófobos previos de un parcial de Cruzeiro de Brasil.
Ante la gravedad y reciprocidad de los hechos registrados por las autoridades del partido, el tribunal de disciplina del organismo sudamericano decidió aplicar el principio de equidad en la sanción, imponiendo también una multa idéntica de 100.000 dólares al club de Belo Horizonte. Ambos expedientes sientan un severo precedente en la lucha contra la violencia verbal en las tribunas de la región.
A raíz de este adverso panorama reglamentario y con el objetivo de mitigar futuras reincidencias que puedan derivar en la clausura parcial o total del estadio Alberto J. Armando, la dirigencia de Boca Juniors implementó un estricto protocolo de visibilización y concientización social durante el último compromiso internacional frente a la Universidad Católica de Chile.
La campaña, coordinada bajo el lema institucional "El respeto es titular", contempló un despliegue multiemisor en diversas plataformas y espacios físicos: difusión masiva de piezas gráficas y audiovisuales en todas las redes oficiales del club con 72 horas de antelación al cotejo frente a la escuadra trasandina; activación de la consigna en las pantallas gigantes y carteles electrónicos de La Bombonera desde dos horas antes del pitazo inicial.
Además, Boca tendrá que exhibir de un cartel alusivo portado por el equipo titular durante la ceremonia oficial de inicio del partido junto a la delegación de la Universidad Católica.