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Ezequiel Maestú - policiales@lmneuquen.com.ar
Se cumplen 15 años de la desaparición de la joven neuquina Florencia Penacchi en el barrio porteño de Palermo. Desde aquella mañana del 16 de marzo de 2005, la Justicia dice que simplemente se fugó, sin ropa, sin plata y sin destino. Familiares y amigas realizaron su propia investigación y todo apunta a las redes de trata. El comisario inspector a cargo, Jorge Omar Cipolla fue denunciado por la misma Policía por aceptar coimas de los prostíbulos.
Hoy la causa está estancada y no hay rastros de ella desde el 2007, cuando otras víctimas de trata, que lograron escapar, dieron testimonio de haberla visto. Sin embargo, estas declaraciones no fueron escuchadas por la Justicia y sus palabras se perdieron en el tiempo, o peor en la violencia, ya que una de ellas fue secuestrada nuevamente y la otra amenazada para que no hablara.
“No hay nada porque no han hecho nada. La principal causa por la que no se investigó es porque el fiscal sostiene que la desaparición de Florencia no es un delito”, aseguró a LM Neuquén Silvina Bergmann, quien conoce a la víctima desde el segundo grado de la escuela primaria.
Además, plantean que los investigadores de la causa no se han aggiornado al avance en materia de género. “Con el avance del feminismo en estos años, que tanto ha atravesado a las instituciones, vemos que el fiscal Marcelo Retes no ha sido afectado por esto, por lo cual sostiene que la desaparición de una chica es una cuestión de voluntad”, sostuvo.
No es la única irregularidad que denuncian en la causa, ya que tras un llamado extorsivo, en el cual decían tener a Florencia secuestrada y exigían un rescate, cambiaron la investigación de fiscalía y nunca más se volvió a mover de ahí. “Siempre nos llamó la atención que por una llamada por secuestro extorsivo la causa pasara a esta Ffiscalía 23 a cargo de Retes y a la Brigada de secuestros extorsivos, porque si bien es lo que corresponde, una vez que se resolvió, en dos días, no debería seguir retenida ahí. Siendo una causa que además pasaba de fiscalía a fiscalía porque todos los fiscales la iban rechazando”, lanzó Silvina.
La piedra angular del caso de Florencia Penacchi, es la denuncia que tiene en su contra el comisario inspector Jorge Omar Cipolla, quien intervino desde el principio en la investigación de la causa. Cipolla fue denunciado en la Justicia por la agente Nancy Miño Velásquez por su participación en redes de trata y prostitución. Pese a ello, en los más de 15 cuerpos del expediente de investigación en la causa de Florencia a cargo de Retes, no hay constancia de la participación de las fuerzas de seguridad.
Pese a que todo parece un misterio, hay constancia de alguien que sabe dónde estuvo Florencia por última vez y que su número consta en los registros telefónicos de la joven. Sin embargo, una serie de “errores técnicos” alejaron esa posibilidad. “Hay una investigación sobre un tipo que fue el último que se contactó con Florencia. El hombre tenía varios celulares pero solo intervinieron del que se comunicó con Flor. No se sabe nada de los 6 meses que se intervino el teléfono. No hay rastros por un error técnico”, sentenció Silvina.
El hombre estuvo prófugo durante un año y cuando declaró, con inconsistencias, solo pudieron llenar media hoja de su testimonio. “Era la única persona que no estaba fuera de la vida normal de Florencia. No entendemos cómo nunca se acercó de manera voluntaria a decirnos que la conocía, que había estado en contacto con ella”, lanzó Silvina.
Otro de los denominados errores técnicos de la fiscalía, data de un llamado en el que se presume que Florencia se comunicó por última vez. “Recibimos una llamada en uno de los teléfonos que teníamos para denunciar si la habían visto. Era una voz muy carrasposa que podía parecer la de Florencia. La llamada te ponía la piel de gallina, donde daba una dirección. Ella susurra muy bajito dando una dirección. Le pasamos esta llamada a Cipolla diciendo que se investigue y según él no coincidía el teléfono con la dirección que habían dicho. Sin embargo, cuando hicimos la averiguación por otro lado sí coincidió”, recordó la amiga.
“Nada nos indica que se haya ido por su propia voluntad. Se fue sin nada, ni siquiera un abrigo de mano, sus cuentas están intactas. ¿Qué elementos tiene el fiscal para decir que se fue por que quiso?”, se cuestionó Silvina.
A 15 años de su desaparición, familiares y amigos exigen la recalificación de la causa. “Insistimos en que la calificación que le corresponde es, mínimamente, desaparición forzada de persona, poder entender que hay un delito ahí”. Aunque van por todo: “Lo ideal es lograr que la causa indique que Florencia es víctima de trata y con esa calificación su causa iría a fiscalías especializadas, que actuarían de otra forma”.
Además, son conscientes de que el paso del tiempo ha secado sus huellas: “Los datos que tenemos son de muchos años atrás, donde podríamos haber seguido los últimos pasos de Florencia, hoy no hay nada fresco. Lo que queremos es la aparición con vida de ella, pero es difícil llegar a ese camino si no hay rastros”.
Desde su círculo íntimo exigen respuestas: “Nos gustaría saber qué pasó, quiénes estuvieron detrás para que haya justicia”.
"La desaparición de Flor Penacchi fue un golpe y un despertar"