Según el Informe de Tendencias Energéticas del Instituto Argentino de Energía, la demanda total de energía eléctrica en julio fue de 12.029 GWh, un 4,6% menos que en el mismo mes del año pasado.
Los datos se desagregan por tipo de consumidor: el residencial consumió 3289 GWh (-0,4), el sector comercial 3036 GWh (-2,5%) y el complejo industrial 5705 GWh (-7,9).
Para el IAE, no hay factores climatológicos que hayan afectado la demanda: en julio, el mes más crudo del invierno, la temperatura media fue de 11,7 °C, superior a la registrada en el mismo mes del año pasado. Por eso hay una sola explicación: la crisis económica.
“La caída anual en la demanda industrial y comercial de energía eléctrica está correlacionada con la reducción de la actividad económica e industrial”, apunta el informe. La oferta neta de energía disminuyó 4,5% interanual en julio de 2019, a la vez que muestra caída en los últimos 12 meses de 5%.
En cuando a la generación neta local, hay una disminución interanual del 5,4% en julio y la generación media cayó 6,3%.
Los únicos indicadores positivos fueron para energía nuclear (4,3% arriba) y renovable (169,8% más). Las categorías eólica, solar y biogás que se incrementaron 365,3%, 1594,2% y 80,5% interanual respectivamente.
La generación térmica (el 63% de la generación de la matriz total) e hidráulica disminuyó también.
El costo monómico medio -costo promedio de generación eléctrica- respecto de julio de 2018 tuvo un incremento del 35% interanual, mientras que el precio monómico estacional -el precio promedio que paga la demanda, sancionado por la Resolución 14/2019- aumentó 114% interanual.