El operativo de traslado fue tan espectacular como su internación, con una gran cantidad de penitenciarios y policías de civil.
No se informó de manera inmediata esta decisión por pedido de las autoridades carcelarias, con el objetivo de evitar algún posible intento de rescate en su salida del hospital por parte de miembros de la peligrosa banda narco rosarina que llegaron a Neuquén.
Aunque fue dado de alta, Chamorro deberá tener controles, pero la recomendación que dio la dirección del hospital es que no sea trasladado más allí. Serán los médicos los que concurran a la U9 para atenderlo.
Esta decisión se tomó luego de momentos de mucha tensión que se vivieron en el Castro Rendón ante su internación, con penitenciarios armados con itacas a los pies de la cama de Chamorro.
El narco fue apuñalado en el pabellón 5 el 29 de febrero. Chamorro había sido atacado por otro preso con una faca que le perforó el corazón y lo dejó al borde de la muerte. El agresor, Nicolás Centurión, sigue detenido y aislado.