"Estamos frente a un momento histórico". La ministra vocera de Gobierno de Chile, Karla Rubilar, comenzó a ratificar la intención acordada por la coalición de gobierno con el presidente Sebastián Piñera: Chile tendrá una nueva Constitución. La actual Carta Magna, aprobada en plena dictadura de Augusto Pinochet, se había transformado en el canto transversal del poderoso movimiento social que tiene al país convulsionado hace 25 días. Piñera había anticipado su idea de modificar el documento legal, pero la insistencia de dos de sus tres partidos de gobierno lo hizo decantar por iniciar el nuevo proceso.