{# #} {# #}
Se trata de un extraño nombre que fue utilizado una sola vez y tiene múltiples significados.
A la hora elegir el nombre de un bebé, es cada vez más común que los padres hagan una rigurosa investigación, en la que se incluyen significados y nombres exóticos. En este sentido, hay un nombre masculino de tan solo cuatro letras que no se utiliza en Argentina hace más de 88 años. En esta nota te contamos cual es y qué significado tiene.
Se trata de un curioso caso que fue registrado en 1937 en momentos en que un bebé fue anotado como “Toto” en Argentina, un nombre que no ha vuelto a ser utilizado por ningún otro recién nacido en el país. Se trata de un caso singular que forma parte de una amplia lista que componen más de 29 mil nombres únicos, es decir, que solo fueron asignados una sola vez en toda la historia de los registros civiles de la Argentina.
Los datos fueron proporcionados por el Registro Nacional de las Personas (RENAPER), que contabiliza 29.088 nombres exclusivos, reflejo de la diversidad cultural, la inventiva de los padres o, en ocasiones, de errores ortográficos que se perpetuaron en las inscripciones.
El curioso nombre de varón que lleva más de 88 años sin usarse en Argentina tiene múltiples significados y solo cuatro letras. De acuerdo al Registro Nacional de las Personas, más de 29 mil argentinos llevan nombres que solo fueron registrados una vez y entre ellos figura un nombre con raíces culturales y un significado asociado a la fuerza y el liderazgo que no se repite desde 1937.
El nombre “Toto” tiene connotaciones positivas en varias culturas, vinculándose con la fuerza, la protección y, en algunos casos, el liderazgo, indicando características de una persona con influencia y relevancia.
También se le atribuye la connotación de líder, representando a una persona importante o influyente, según algunas culturas. Tiene característica de ser un nombre breve y cariñoso, que en ciertos contextos puede ser utilizado como diminutivo o apodo, pero que en sí mismo refleja cualidades positivas.
“Toto” tiene orígenes diversos según la cultura y el contexto en que se utilice. En algunos casos, es utilizado como un diminutivo o apodo afectuoso derivado de nombres italianos como Salvatore o Antonio, que son muy comunes en países de habla italiana y en comunidades con raíces italianas.
En ese sentido, en algunas culturas africanas y polinesias, “Toto” puede tener significados propios, por lo general relacionados con la juventud o lo pequeño, ya que en varios idiomas la palabra “Toto” significa “pequeño” o “niño”.
La legislación argentina sobre el registro de nombres está contenida en la Ley de Nombre de las Personas y en el Código Civil y Comercial. De acuerdo a la legislación, las normativas establecen que cada persona puede tener hasta tres prenombres que deben ser apropiados para evitar que parezcan extravagantes o que sean nombres ridículos. Por otra parte, no está permitido que los nombres coincidan con los de hermanos vivos para evitar confusiones.
Con respecto a los apellidos, la ley determina que se asignan por acuerdo entre los padres, pudiendo elegir uno o ambos. En caso de desacuerdo, el Registro Civil de las Personas decide mediante un sorteo que se realiza en el momento de la identificación. Para los niños adoptados, existen reglas específicas que en algunos casos permiten conservar el apellido de origen.
La legislación intenta en este caso asegurar el derecho a la identidad de cada ciudadano, evitando abusos y preservando la seriedad en el registro de nombres.