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El universo de Twitter vivió un fin de semana de auténtica locura. Acostumbrada a la vorágine desde el arribo de Elon Musk como CEO (en octubre del año pasado), la red social del pajarito azul atravesó este sábado uno de sus momentos más polémicos desde su fundación en 2006. Es que, por decisión del magnate de Tesla y SpaceX, los usuarios "comunes" -que no pagan suscripción- ven cada vez más limitado el uso de la plataforma. Y, lógicamente, esto causó un gran enojo.
Pero, ¿qué pasó? El sábado, Musk decidió "limitar" el uso de Twitter para los usuarios. En una primera instancia, determinó que las cuentas comunes podrían leer sólo 600 publicaciones, mientras que las cuentas verificadas mediante el pago de Twitter Blue podrían hacer lo propio en 6.000 posteos. Las cuentas “nuevas”, creadas recientemente, podrían leer hasta 300 publicaciones diarias. Y esta decisión, comunicada por Elon en el que se convirtió en el tweet más leído de la historia, generó mucha bronca.
El CEO de Twitter explicó que dicha decisión era "para abordar los niveles extremos de extracción de datos y manipulación del sistema", amparándose en que necesitaban aligerar el tráfico de la plataforma, e inculpó al respecto a la inteligencia artificial. Según Musk, la idea era impedir que terceras empresas, especialmente desarrolladores de modelos de IA, usen los datos vertidos en la plataforma. En ese sentido, señaló que la IA toma una cantidad masiva de datos cada vez que interviene, y por eso debieron poner un tope.
En contrapartida, muchos empresarios digitales apuntaron contra Musk asegurando que la medida, en realidad, tenía que ver con la falta de pago de servicios de alojamiento en la nube. Hubo denuncias desde Google y desde Amazon, entre otras marcas renombradas. Lo cierto es que, sea cual sea el motivo, la decisión pegó fuerte en los usuarios.
#TwitterMurió, #RIPTwitter, #TwitterQEPD y muchos otros hashtags señalando la "muerte" de la red social fueron tendencia durante todo el sábado. Y Musk recibió tantos palos que hizo lo que mejor sabe: burlarse de la situación. Después de compartir varios memes, dijo que se trataba de un ejercicio para "soltar un rato el teléfono" y cambió los límites, llevándolos a 1.000 para usuarios comunes, 10.000 para los de Twitter Blue y 500 para las cuentas nuevas.
Tras la decisión del sábado, muchos usuarios habían descubierto que utilizar la plataforma complementaria de Twitter, TweetDeck, era una solución al "filtro" de cantidad de vistos. Sin embargo, la alegría duró poco.
Es que desde Twitter anunciaron que TweetDeck, que permite a los usuarios monitorear cuentas simultáneamente, será reservada a usuarios "verificados" a partir del próximo mes.
TweetDeck fue lanzado hace más de una década, y permite al usuario ordenar en su computadora las cuentas por temas, mediante columnas. "Dentro de 30 días los usuarios deberán estar verificados para tener acceso a TweetDeck", informó el mensaje de la red, que añadirá nuevas funciones al programa.