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La limpieza es un aspecto fundamental para evitar posibles enfermedades. En detalle, los elementos que más se infectan.
Las bacterias son algo con lo que uno convive día a día. Están presentes prácticamente en todos lados y es muy difícil poder evitarlas por completo. Sin embargo, hay algunas formas de reducir el riesgo que producen, sobre todo en aquellos lugares que acumulan más que otras.
Un estudio comprobó que el baño público no es el lugar con más bacterias en el día a día, sino que es otro el que reúne a un grupo de personas de forma diaria. Aunque existen algunas técnicas para contrarrestarlas, lo cierto es que se debe aprender a convivir con ellas y disminuir los posibles riesgos.
La investigación a cargo del equipo de FitRated comparó diferentes equipos de gimnasio con otros lugares y zonas de uso cotidiano. Se llevaron como muestra cerca de 30 máquinas y pesas en distintas sedes de entrenamiento.
Si bien en primera instancia se esperaba encontrar muestras de gérmenes y bacterias, la cantidad llamó la atención de los propios investigadores. En comparación con el asiento de un inodoro de baño público, las pesas del gimnasio poseen 368 veces más gérmenes, mientras que las cintas contienen 74 veces más.
Dentro de las muestras tomadas en pesas, cintas de correr y bicicletas estáticas se detectaron dos grupos peligrosos de bacterias: los cocos grampositivos (conocidos por causar infecciones en la piel) y los bacilos gramnegativos (suelen generar algunas infecciones, sobre todo en el tracto respiratorio y urinario).
La exposición a estos objetos contaminados puede llevar a una variedad de consecuencias para la salud, que van desde infecciones leves hasta enfermedades más serias. Algunas de las más comunes son las gastrointestinales, respiratorias y cutáneas.
Las infecciones gastrointestinales se deben a bacterias como la E. coli y la salmonela pueden provocar diarrea severa y vómitos, mientras que las respiratorias pueden ser causadas por patógenos en superficies como teclados y teléfonos y generar complicaciones asociadas al resfriado y la gripe. Asimismo, las cutáneas se producen por bacterias como el estafilococo pueden causar dermatitis o infecciones en heridas.
Para protegerse de las infecciones, es crucial adoptar prácticas de higiene adecuadas en el hogar, la oficina y la vida cotidiana. La más simple es desinfectar regularmente los objetos que más están expuestos a la aparición de bacterias con toallitas desinfectantes o soluciones de limpieza que contengan al menos un 70% de alcohol.
Otra forma de prevenir estas posibles consecuencias para la salud es lavarse las manos frecuentemente y evitar tocarse la cara en caso de no hacerlo.
Ser consciente de los objetos de uso diario que pueden estar llenos de bacterias y mantener buenas prácticas de higiene puede marcar una diferencia importante en este aspecto, evitando terminar con cualquier tipo de complicación en la salud.