La imperdible luna llena de septiembre podrá observarse desde todo el país y Saturno aparecerá visualmente cerca de la Luna.
Uno de los principales espectáculos astronómicos llegará con la Luna de la Cosecha, el nombre tradicional que recibe la Luna llena más cercana al equinoccio de septiembre. El fenómeno podrá verse desde toda la Argentina siempre que el cielo se mantenga despejado.
Pero esta vez el plenilunio tendrá un atractivo adicional: Saturno aparecerá visualmente cerca de la Luna, y Neptuno completará una amplia configuración con ambos cuerpos celestes.
Para disfrutar del espectáculo no será necesario contar con telescopios ni otros instrumentos. Tanto la Luna como Saturno serán visibles a simple vista. Neptuno, en cambio, necesitará de binoculares o un telescopio debido a su escaso brillo visto desde la Tierra.
La Luna alcanzará oficialmente su fase llena el sábado 26 de septiembre a las 13:49, hora argentina. Como ese momento ocurrirá durante el día, habrá que esperar hasta el atardecer para verla aparecer sobre el horizonte oriental.
La Luna comenzará a elevarse poco después de la puesta del Sol y será visible durante buena parte de la noche. De todos modos, no será indispensable observarla exactamente el sábado: durante las noches del 25 y 27 también mostrará un disco prácticamente completo a simple vista.
Para verla en mejores condiciones convendrá elegir un lugar con el horizonte este despejado y, en lo posible, alejado de edificios, árboles y otras estructuras que puedan obstaculizar la salida de la Luna.
Cuando aparece cerca del horizonte, además, el satélite puede adquirir tonalidades amarillas, anaranjadas o rojizas. No se trata de un cambio en la Luna, sino de un efecto producido por el recorrido de su luz a través de una mayor cantidad de atmósfera.
El nombre Luna de la Cosecha proviene de una antigua denominación vinculada al calendario agrícola y corresponde a la Luna llena que se produce más cerca del equinoccio de septiembre.
Este año, el equinoccio tendrá lugar el 22 de septiembre. En el hemisferio sur marcará el comienzo astronómico de la primavera, y cuatro días más tarde llegará el plenilunio.
El nombre no implica que la Luna vaya a cambiar de tamaño, forma o color. Tampoco será una superluna, fenómeno que se produce cuando una Luna llena coincide con una zona de su órbita próxima al perigeo, el punto en el que se encuentra más cerca de la Tierra. Las próximas superlunas de 2026 llegarán recién en noviembre y diciembre.
La particularidad de la noche del 26 estará en los planetas que compartirán esa región del cielo. Saturno podrá distinguirse a simple vista cerca de la Luna y será el segundo protagonista más fácil de encontrar.
Neptuno aparecerá también en la misma zona y formará una especie de amplio triángulo con la Luna y Saturno.
Quienes dispongan de binoculares o telescopios tendrán así una oportunidad para intentar localizar al planeta más lejano del Sistema Solar, mientras que para el resto bastará con mirar hacia el este después del atardecer para encontrar la Luna y Saturno.
Septiembre tendrá además otros eventos para quienes disfrutan de mirar el cielo. Entre el 14 y el 20, la Luna servirá como referencia para localizar a Antares, una de las estrellas más características de Escorpio. El 18, Venus alcanzará su mayor brillo en el cielo vespertino, y el 22 llegará el equinoccio de primavera.
El gran cierre será cuatro días más tarde, cuando la Luna de la Cosecha aparezca sobre el horizonte argentino acompañada por dos de los planetas más lejanos del Sistema Solar.