En el entretiempo, jugadores y allegados a Cipolletti que fueron ubicados en una de las cabeceras fueron increpados por hinchas de Independiente y debieron correr hacia la zona de vestuarios. Se los reubicó en el techo de los mismos y desde ahí gritaron fervorosamente los goles de su equipo, lo que generó el enfado del lado de Independiente, que lo entendieron como provocación por parte de los jugadores.
Tras el empate definitivo, algunas piedras cayeron peligrosamente en la zona de los vestuarios, aunque no hubo que lamentar heridos.
Sobisch: "Se cagan en todo"
Tras los incidentes del final, el presidente del Rojo, Gastón Sobisch se manifestó en contra de los jugadores "no citados" de Cipo que, entendió, provocaron a los locales. "Se cagan en todo, vienen como hinchas. ¿No era sin visitantes? Entraron con el micro de Cipolletti. Entonces así no hay operativo que funcione. Nos rompemos el culo, ponemos guita para que estén seguros y se cagan ellos. Siempre lo mismo hacen", concluyó enfadado el máximo directivo de Independiente.