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Aunque el estadio de Independiente no le ha caído nada mal al conjunto de Marcelo Gallardo, ni en materia de resultados ni en juego colectivo, River tiene el camino allanado para volver al Monumental en febrero de 2021.
Las obras de colocación del césped híbrido en el campo de juego de su estadio, en el barrio de Núñez, ya están en el tramo final y se pueden ver los primeros brotes de la hierba, emulando lo que hicieron Barcelona y Chelsea en el Camp Nou y Stamford Bridge, respectivamente, para mejorar la superficie.
Con una inversión de 180 millones de pesos, luego de levantar toda la superficie, mejorar la tierra “buena” y modernizar todo el sistema de riego, la que suele ser también la casa de la Selección Argentina va quedando linda.
Lo que logra con este cambio es que las estaciones del año no alterarán ni el color ni el relieve de la cancha. El nuevo sistema inteligente del césped que será un cinco por ciento artificial posee 10 capas diferentes de relleno que cumplen las funciones naturales de riego, calor y abono manejado desde una técnica conocida como Row Planting.
El formato de control de crecimiento y fortalecimiento de las raíces se hará por computadoras que ordenan el riego, el aireado, la temperatura y la siembra de acuerdo a las necesidades de cada época del año y del campeonato.
La falta de fibras naturales es reemplazada por gramilla artificial cocida por una maquina especial que inyecta el pasto para que los sectores maltratados sean recuperados en menos de una semana.
El plan comenzó en septiembre y estará listo para las primeras fechas de la próxima Liga Profesional. De esta manera, River jugará sólo dos partidos del año nuevo en Avellaneda.
Está diagramada una nueva línea de palcos en la parte media de las tribunas y la extensión de las plateas hacia el campo ya que fue quitada por completo la pista de atletismo. La capacidad del Monumental se incrementaría de 70.000 a 80.000 o 90.000 espectadores, pero no esta etapa.