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Imparable. Con titulares y con suplentes. River suma y sigue. Arrasa en todos los frentes. Flamante semifinalista de la Libertadores, ahora venció 3 a 1 de visitante a Huracán y también pelea la Copa Diego Maradona. Matías Suárez y un doblete de De la Cruz, los goles del Millo. Chávez descontó de penal para el local. En el final se fue expulsado Paulo Díaz en el Millonario.
El partido prometía y empezaron cumpliendo con las expectativas. Lo tuvo Huracán de cabeza en el inicio y también se aproximó River. El comienzo fue entretenido y de ida y vuelta.
Pero el Millonario hizo pesar su mayor jerarquía en las áreas y se puso en ventaja a los 27 minutos, a través de un gran gesto técnico, de una pirueta hermosa, llena de repentización de Matías Suárez tras un centro pasado, que peinó Borré en el anticipo y que el cordobés corrigió ya que se iba afuera.
Herido en su orgullo, Huracán se lanzó al ataque en busca de la igualdad sobre los 30 minutos en el Ducó. Pero a los 35 sufrió otro duro golpe. Un centro de De la Cruz que en principio no parecía de lo más peligroso, pasó entre todas las piernas y se metió para el 2 a 0 parcial del elenco de Marcelo Gallardo.
La sensación de partido liquidado comenzó a sobrevolar el Palacio Ducó. Es que ante este River, remontar una diferencia de dos goles es una misión casi imposible para cualquier equipo del continente y para el Globo ni hablar.
Fue así como ambos entrenadores comenzaron a mover los bancos en la segunda mitad. Pero el fútbol siempre da sorpresas. Con más amor propio que juego, el dueño de casa se lanzó al ataque, para intentar meterse en partido.
Y esa búsqueda del Globo tuvo premio cuando poco pasaba en el partido. Germán Delfino interpretó que hubo penal de Paulo Díaz en una acción que no lo pareció y Chávez lo canjeó por gol a los 21 minutos. Allí sí que el partido recobró interés.
Paradójicamente luego sí hubo una jugaba que pareció penal pero el juez en este caso prefirió ignorarlo... El juego se tornó muy emotivo en esos instantes finales.
A los 35 pudo liquidarlo la visita pero Julián Alvarez remató por encima del travesaño. Poco más tarde el que no perdonó fue De la Cruz, para sentenciar el triunfo del Millo y marcar el segundo de su cuenta personal. River no afloja. Y va por todo.