{# #} {# #}
La historia de Virola conmovió a todos, tanto al camillero y chofer de una ambulancia del Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén (SIEN) como al personal del Hospital Heller.
El pasado sábado, Roberto de unos 50 años se sintió mal y acudió a la comisaría 18° para pedir ayuda. Ahí se comunicaron con la central que mandó al móvil 4 del SIEN con asiento en Almafuerte.
Roberto, del barrio Toma 2 de Mayo, les contó que había sufrido un ACV durante las últimas fiestas, que no se sentía bien y decidieron llevarlo al hospital Heller para su mejor observación.
“Cuando lo trasladamos había una perra que se quiso subir a la ambulancia y la bajé. Arrancamos con la ambulancia y el chofer me dice que la perra nos está siguiendo. Roberto que estaba escuchando dijo que era suya y se llamaba Virola y que no era la primera vez que lo acompañaba al hospital”, relató Fabián Monzón, camillero de la ambulancia del SIEN.
Continuaron la marcha y la perra no se despegaba de la ambulancia. Entonces, como el paciente no presentaba riesgo disminuyeron la velocidad para que no atropellen al animal.
Teníamos miedo, bajamos la velocidad porque no paraba de correr por las calles Novella y luego Godoy. Cuando llegamos al estacionamiento, por el costado, la perra ya estaba ahí. Lo olía a su dueño y nos admirábamos porque había corrido más 20 cuadras
Cuando llegaron al centro de salud, entraron a Roberto y su mascota se escurrió entre las piernas y se resguardó debajo de la camilla de su sueño.
“No había forma de sacarla. Luego los guardias lograron dejarla afuera y al volver por la tarde, ella seguía en la puerta del hospital. No se movió un instante, sólo cuando le dieron el alta a Roberto y se fue con él”, contó el camillero.
Virola no es la única mascota, Roberto vive con cinco perros más en su casa de Toma 2 de Mayo.
“Lo llamativo es que corrió a la ambulancia, lo esperó toda la tarde. Nos conmovió a todos y ni bien la compartí en las redes se replicó enseguida”, dijo Fabián admirado.
Leer más:
La emotiva reacción de un perro al ver a su dueño accidentado