Así lo confirmó la fiscal del caso, Sandra Ruixo, a LM Neuquén, este sábado por la tarde.
Cabe recordar que los incidentes entre dos bandos iniciaron la noche del jueves en inmediaciones de calles San Ignacio y Choele Choel, aparentemente por un episodio de abuso de arma contra una vivienda y con un adolescente de 17 como protagonista. Este hecho casi deja como víctima a un niño de 2 años.
Esto motivó que el bando atacado fuera en busca del tirador para hacer justicia por mano propia y fue lo que terminó convocando a la Policía y funcionarios de la Fiscalía de Menores al lugar para calmar las aguas. El joven fue baleado y debió ser trasladado de urgencia al hospital.
El viernes por la tarde el clima de tensión volvió a instalarse entre ambos bandos, y de acuerdo a lo que indicaron vecinos del barrio, se inició un fuerte enfrentamiento con "al menos 20 tiros" en una de las plazas barriales. "Está todo el barrio abrumado porque la situación es insostenible, esto es tierra de nadie", aseguraron a este medio.
Fue en esas circunstancias que un joven de 21 años vinculado al ambiente de la droga en la barriada y aparentemente del círculo del adolescente herido el día anterior, fue baleado a unos metros de su vivienda, sobre calle Catan Lil. La víctima fue identificada como Lucas Suazo, y falleció antes de arribar al hospital Bouquet Roldán.
Ante la consulta sobre hipótesis o sospechosos bajo investigación, Ruixo indicó que aún se realizaban diligencias en la escena del crimen y no se habían producido detenciones.
Por otra parte, dado que los bandos se habrían jurado venganza por las redes sociales, algo que preocupaba a los vecinos que ya se han acostumbrado al terror de salir a la calle, la fiscal indicó que los móviles policiales "patrullan permanentemente" para evitar cualquier nuevo incidente.