La estatua fue instalada a unos 45 kilómetros al norte de Junín de los Andes, en cercanías del lugar en el que fue asesinado el efectivo durante un control de tránsito, en marzo de 2012.
La viuda del sargento realizó una denuncia penal por los daños y explicó a las autoridades que el jueves pasado la estatua no presentaba daños.
Peucón señaló que "se inició una investigación por el delito de Daños con la intervención de la Cuarta Circunscripción Judicial que se encuentra en Junín de los Andes". Sobre los presuntos autores, el comisario admitió que "hasta el momento no hay indicios" porque "estamos hablando de un lugar despoblado".