7 actos oficiales apenas encabezó la reina durante enero.
La agenda oficial de la reina de Holanda nunca registra menos de 20 actos o apariciones públicas. Los números sorprenden.
El tema de la reducción de su trabajo ha sido analizado por la prensa neerlandesa y las cifras son realmente alarmantes. Máxima ha pasado de cubrir casi una veintena de actos al mes a presidir tan sólo siete, como ocurrió durante este mes de enero. En lo que va de febrero, la argentina ha realizado un viaje a Pakistán como embajadora de honor de la ONU y no tiene ninguna otra actividad programada en su agenda hasta el 22, cuando viajará hasta la estación de esquí de Lech (Austria) para disfrutar de unas cortas vacaciones.
Este cambio de intensidad de trabajo no les ha gustado nada a sus ciudadanos –siempre muy críticos con la monarquía– y hay quienes se están empezando a quejar por la "relajada vida que llevan nuestros reyes".
Otro de las factores que ha hecho pensar que a Máxima le ocurre algo es su cambio de imagen. Y es que, en cuestión de meses, la argentina presenta un aspecto físico desmejorado. Un ejemplo de ello es la cara con la que se la fotografió al llegar a Pakistán. Es cierto que no llevaba ni una pizca de maquillaje y que no había pasado por la peluquería, pero hay quienes afirman que ese rostro desmejorado tiene un significado. "Las ojeras, las manchas en la piel y el pelo despeinado... ¿dónde está nuestra Máxima?", se pregunta la revista The Weekend.
Aparte de estos dos hechos, otro cambio que ha experimentado Máxima tiene que ver con su actitud. Y es que su eterna sonrisa de oreja a oreja ha desaparecido. Ahora se la puede ver más contenida y distante, algo nada habitual.