Además, contó que nunca dejaban afuera al animal, incluso cuando sacaban el auto, ataban al perro para que no se escapara. Según lo que relató, el problema fue que justo esa tarde unos obreros estaban construyendo el paredón del frente de su casa y quedó apoyado el alambrado, por el que el Dogo se escapó y se fue al patio del vecino.
Una vez allí, el animal atacó al perro de al lado, un Caniche Toy, y al no soltarlo, tanto el dueño de la casa como otro vecinos intentaron separarlo a los gritos. Al ver que el pequeño can ya estaba muerto, le dieron un certero golpe en el hocico con un caño al perro agresor, que murió en el acto.
En el lugar, dos viviendas linderas en calle Hipólito Sánchez entre Antártida Argentina y Salta, intervino personal policial que tomó la denuncia de ambos dueños de los perros.