Claribel no entendió qué pasaba. Al despertar, se desesperó cuando se vio sola. Llamó a sus padres y sus balbuceos se perdieron en el pequeño espacio del habitáculo de un Renault Clío.
La angustia seguramente la desbordó y comenzó a llorar.
Como el tiempo pasaba, el llanto comenzó a subir de intensidad, hasta que pudo ser escuchado por los guardias de seguridad del paseo de compras, que comenzaron a recorrer el estacionamiento y revisar los pocos autos que a esa hora estaban en el lugar.
En uno de los lugares reservados para discapacitados estaba el auto gris.
Se veían las pequeñas manitos y el rostro desfigurado por el llanto entre los vidrios empañados. "Los guardias de seguridad del shopping alertaron inmediatamente a la Policía", contó un testigo del hecho.
A la 0:40, los policías y el personal de seguridad privada analizaban forzar las puertas para sacar a la niña del interior del auto. Mientras, por los altoparlantes del Paseo de la Patagonia repetían la patente del auto y solicitaban a su dueño que bajara al subsuelo de manera urgente.
En el shopping, los comercios estaban cerrados y sólo quedaban algunas personas que charlaban en el patio de comidas y otras en las salas del cine.
Los padres eran jóvenes, de 22 y 20 años, y llegaron rápido apenas se dieron cuenta de que los requerían. Sólo tardaron la distancia apurada que hay entre el último piso del edificio y las plantas inferiores destinadas al estacionamiento de clientes.
Argumentaron que la nena dormía y que habían optado por no despertarla. Después de la explicación a las apuradas, se fueron del lugar en el auto en el que habían llegado.
Ante la ausencia de sus padres, el llanto de la pequeña subió de intensidad y pudo ser escuchado por los guardias de seguridad privada del shopping.
Antecedente
El chico solo en la Multitrocha
El 25 de junio de este año, un hombre se fue a comer un asado con unos amigos y dejó a su hijo de 3 años "en una casa cerca del Casino Magic", en Neuquén capital. El nene fue encontrado a las cinco de la mañana caminando solo por la Multitrocha. Casi dos horas después apareció el padre, de unos 40 años, que relató lo sucedido.
Según los propios custodios del casino y del cine, no es novedad que los padres dejen a sus niños durmiendo en el interior de los vehículos mientras ellos se divierten.
Los custodios avisan a la Policía y la Justicia inicia una causa para investigar lo sucedido. La Defensoría del Menor cita a los padres y, en caso de ser reincidentes, pueden sufrir sanciones.