Buenos Aires
Carlos Delfino, uno de los integrantes de la Generación Dorada del básquetbol, podría volver a jugar en la Liga Nacional, y Boca Juniors aparece como la opción más viable para que el escolta concluya su carrera en el país, siempre que no aparezca una oportunidad para desempeñarse en el exterior.
Luego de su regreso a las canchas, que se dio en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Brasil, con la Selección argentina, su futuro es incierto.
Convocado el año pasado por Sergio Hernández para sumarse al team olímpico que llegó hasta los cuartos de final, Delfino, a los 34 años, estuvo tres años sin jugar el básquet por un problema crónico en el hueso escafoides de su pie derecho, que lo obligó a ser operado en siete ocasiones, demostró en Brasil que está de vuelta y listo para saltar a la cancha otra vez.
Actualmente, el santafesino se está entrenando en Bologna de Italia, que podría se una de las opciones, aunque no se descartan otros clubes, y es ahí donde aparece Boca y otras entidades que militan en la Liga Nacional, como Ferro, Quimsa y Olímpico.
En el caso de Boca, si bien económicamente la entidad está por debajo de otras ofertas, intenta captarlo sentimentalmente, ya que su hermano Lucio se sumó al club de La Ribera este año.
“Sé que existe un interés, pero no es concreto aún”, dijo el Lancha. “Sólo hablé con Nicolás Gianella (jugador de Boca), que es un gran amigo. Desde el club nadie se comunicó conmigo, quizás sí con mi representante”, sostuvo.
El santafesino, que pasó por Detroit Pistons, Milwaukee Bucks, Toronto Raptors y Houston Rockets de la NBA, contó: “El 28 de febrero le voy a preguntar a mi agente qué ofertas hay y ahí decidiré. Me llamaron de Italia del Treviso y también hay otros clubes interesados. Veremos”, afirmó.
Opinión
Su presencia jerarquizaría la competencia
Marcelo Duffy-Ex Selección y actual DT Lácar
Sería genial para nuestra Liga Nacional de Básquetbol que venga un jugador de la talla de Carlos Delfino que ha jugado en la NBA, en la Selección y que formó parte de la Generación Dorada.
Con toda la experiencia que posee, sin dudas sería algo para que disfrutemos todos los amantes de este deporte.
En primer lugar, porque su presencia jerarquizaría la competencia. Y, después, también sería importante para los entrenadores y, fundamentalmente, para los jugadores, en especial sus compañeros, porque los hará mucho mejores. Además, no dejaría de ser un aporte importante para los rivales, ya que se encontrarían con otra clase de jugador, quien al haber competido en la NBA, en Europa y en Asia, entre otros lugares, tiene otro roce y nivel de juego. También el público con su presencia podría disfrutar de uno de los mejores jugadores de la historia del básquetbol argentino junto a Emanuel Ginóbili, Fabricio Oberto, Luis Scola o Pepe Sánchez.