El campeón del mundo, que volvió a ser figura ante Vélez, no tiene intenciones de abandonar el Xeneize.
La decisión de Leandro Paredes parece estar tomada: pese al interés del Milan para intentar llevarlo nuevamente al fútbol italiano, el capitán de Boca no tiene intención de abandonar el club. Después de volver a ser una de las figuras del equipo ante Vélez, desde su entorno fueron contundentes ante la posibilidad de una salida. “No se va ni de casualidad”, aseguraron al ser consultados sobre la chance de que el volante regrese a Europa.
El interés del cuadro italiano aparece en un momento en el que el volante volvió a despertar miradas desde distintos mercados después de su participación en el Mundial. En el Xeneize, además, su rendimiento lo convirtió en una pieza fundamental para el funcionamiento del equipo, al punto de que sus mejores momentos suelen coincidir con las actuaciones más destacadas del conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena.
La postura del mediocampista también se sostiene en una decisión que había tomado mucho antes de que surgiera esta posibilidad: continuar instalado en la Argentina y disfrutar de su regreso al club de sus amores. El campeón del mundo había dejado atrás los rumores sobre posibles diferencias internas durante su primer año en el conjunto azul y oro y ahora volvió a ratificar, con su rendimiento y su compromiso, que pretende seguir siendo protagonista con el equipo de la Ribera.
Su actuación frente al elenco de Liniers volvió a dejar en evidencia esa importancia. Guillermo Barros Schelotto, entrenador rival, no dudó en elogiarlo después del empate 1-1 y destacó especialmente su manera de jugar. “Juega de primera, sin pausa, la hace él con el pie. Es el 5 de Boca, se lo dije al Vasco cuando terminó el partido, lo bien que jugaba...”, expresó el Mellizo, rendido ante el nivel mostrado por el mediocampista.
Paredes no solamente manejó la pelota y le dio claridad a la salida de Boca, sino que también cumplió con una intensa tarea defensiva. Corrió, recuperó y ordenó a sus compañeros Milton Delgado y Santiago Ascacibar, a quienes les permitió asumir mayores responsabilidades en la salida y la contención. Además, tuvo una intervención decisiva en el área propia al evitar sobre la línea un gol de Vélez que podía haber puesto el partido 0-2.
Esa acción resumió buena parte de lo que representa actualmente el 5 para Boca: jerarquía con la pelota, sacrificio para recuperar y compromiso para aparecer cuando el equipo lo necesita. Desde su regreso, el volante asumió naturalmente un papel central y se convirtió en una referencia dentro de un plantel que depende cada vez más de su presencia para encontrar equilibrio y claridad durante los partidos.
Con poco descanso desde el Mundial y apenas una ausencia, en la derrota 3-0 ante Deportivo Riestra, todavía resta saber cuándo tendrá su próximo descanso. Mientras tanto, el interés del Milan y de otros equipos europeos parece no modificar sus planes. Paredes eligió Boca, quiere seguir en el club y, por ahora, la respuesta desde su entorno no deja lugar a dudas: el mediocampista tiene la decisión de quedarse.