Fue en 2016, tras la caída en la final de la Copa América del centenario, en Estados Unidos.
Medalla de Oro en Juegos Olímpicos, dos Copas América, un Mundial, dos finales, una Finalíssima y el amor de toda la gente. Lionel Messi ganó más que nadie en la selección, pero el camino no fue fácil para el capitán argentino, que este lunes anunció su retiro del combinado albiceleste.
Fue un proceso complejo, porque desde un principio se esperaba mucho de él. Las frustraciones y derrotas en partidos decisivos fueron muchas hasta que con la llegada de Lionel Scaloni, todo cambió.
Repasar aquellas situaciones complejas y hasta un retiro que no fue, en 2016, ayuda a tomar dimensión del deportista más exitoso de la historia del deporte argentino.
La historia de Messi con la Selección mayor comenzó de la peor manera. El 17 de agosto de 2005, ante Hungría en Budapest, José Pekerman lo mandó a la cancha en el segundo tiempo. Apenas unos segundos después, tras un forcejeo con Vilmos Vanczák, recibió la tarjeta roja. La presentación soñada del joven de 18 años terminó convertida en una escena inesperada.
Messi llegó a Alemania con apenas 18 años y rápidamente mostró que podía ser importante. Ante Serbia y Montenegro marcó un gol y dio una asistencia en su debut mundialista. Sin embargo, en los cuartos de final contra Alemania no ingresó y observó desde el banco la eliminación argentina por penales. La decisión de Pekerman de no utilizarlo quedó como una de las grandes discusiones de aquel Mundial.
Con apenas 20 años, Messi fue una de las figuras de Argentina en Venezuela. El equipo llegó a la final invicto, pero Brasil lo goleó 3-0 y se quedó con el título. Fue la primera gran final perdida por Messi con la Selección mayor y el comienzo de una serie que se repetiría durante los años siguientes.
En Sudáfrica, Messi llegó como una de las grandes estrellas del fútbol mundial, pero el equipo dirigido por Diego Maradona quedó eliminado nuevamente en cuartos de final. Argentina cayó 4-0 ante Alemania y Messi terminó el torneo sin marcar goles. La eliminación significó otro golpe en una Copa del Mundo en la que las expectativas eran enormes.
La Copa América disputada en Argentina representaba una oportunidad enorme para Messi y compañía. Sin embargo, el equipo quedó eliminado en cuartos de final ante Uruguay, después de empatar 1-1 y perder por penales. Messi convirtió el suyo, pero no pudo evitar una nueva decepción ante el público argentino.
La gente insultó a la selección durante ese torneo, algo nunca visto.
Brasil fue probablemente el primer Mundial en el que Messi sintió que realmente podía cumplir el sueño con Argentina. Marcó cuatro goles en la fase de grupos, llevó al equipo hasta la final y recibió el Balón de Oro del torneo, pero el título se escapó ante Alemania.
El partido se definió en el alargue por el gol de Mario Götze. Messi tuvo una de las últimas oportunidades, pero su remate se fue por encima del travesaño. Argentina volvió a quedarse a las puertas de la Copa del Mundo.
Un año después, Argentina volvió a llegar a una final. Esta vez fue contra Chile, en Santiago. Después del 0-0 en los 120 minutos, todo se resolvió desde los doce pasos. Messi convirtió su penal, pero Argentina perdió la definición y volvió a quedarse sin título.
La historia se repitió casi exactamente un año después. Argentina llegó nuevamente a la final, otra vez ante Chile, y otra vez terminó empatando sin goles. En los penales, Messi falló su remate y Chile volvió a consagrarse.
Fue uno de los momentos más dolorosos de su carrera. Después del partido, completamente abatido, anunció su retiro de la Selección. Sin embargo, aquella decisión duraría poco: Messi regresó para ayudar a Argentina en las Eliminatorias.
El Mundial de Rusia fue distinto a los anteriores porque Argentina llegó con enormes problemas internos y un equipo que nunca consiguió encontrar regularidad. Messi tuvo una fase de grupos complicada: empató sin goles ante Islandia, perdió con Croacia y quedó obligada a vencer a Nigeria para avanzar.
Ante Nigeria, marcó un gol y fue clave para conseguir la clasificación, pero en octavos apareció Francia. Argentina perdió 4-3 en un partido frenético, pese a que Messi dio dos asistencias. El equipo volvió a casa y la Selección quedó nuevamente sin título.
Ese fue el último gran golpe antes del comienzo de una etapa completamente diferente: la llegada de Lionel Scaloni, la Copa América 2021 y, finalmente, la consagración en Qatar 2022. El camino hasta la gloria estuvo construido, en buena medida, sobre todas estas derrotas.