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Surgido de las divisiones inferiores de River, Montiel tuvo conflictos en la reserva y fue criticado por Gabriel Milito.
El estadio Monumental fue testigo de un momento cargado de emociones cuando Santiago Gabriel Montiel, lateral de 23 años, marcó el gol agónico que permitió a Argentinos Juniors rescatar un empate contra River en la primera fecha de la Copa de la Liga. El festejo del jugador, que giró sobre su eje y señaló su nombre y número con un estiramiento de la tela, reflejó la bronca acumulada desde su salida del club dos años atrás.
Montiel, primo de Gonzalo Montiel, canalizó la frustración de su partida de River en condición de libre, cuando aún jugaba en la Reserva. Aunque en 2022 no era titular habitual en el equipo de Jonathan La Rosa, cuñado del extécnico del Millonario Marcelo Gallardo, el lateral pintaba como sucesor de Milton Casco. Sin renovar su contrato, Montiel entrenaba solo y diferenciado, perdiendo espacio en la consideración del director técnico.
El jugador, vendido a Guaraní de Paraguay en 2023, tuvo actitudes que no agradaron al cuerpo técnico y la dirigencia. Sin renovar su contrato, Montiel fichó con Argentinos Juniors en febrero. Este tipo de reacciones no son nuevas para Montiel, quien ya había recibido críticas públicas de Gabriel Milito por su comportamiento en el partido del Bicho frente a Independiente del Valle en la Copa Libertadores donde se fue expulsado.
Tras su gol ante River, Montiel expresó: "Uno nunca se imagina vivir esto. Se me cruzó por la cabeza toda mi familia, mi pareja, mi bebé que está en camino y eso es lo máximo". Añadió que estuvo "bastante tiempo solo entrenando" y que Argentinos Juniors le abrió las puertas. Además, se disculpó por su celebración, asegurando que no fue su intención provocar a nadie. La victoria personal de Montiel se mezcla con su pasado en River y el presente en su nuevo club, reflejando un momento lleno de emociones encontradas que lo terminó convirtiendo en el verdugo de su ex club.