Todo el plantel argentino llegó a un histórico y lujoso hotel, que está rodeado de leyendas paranormales y escalofriantes relatos.
La Selección Argentina de fútbol s e instaló en el histórico hotel de Dallas para afrontar su compromiso frente a Austria en el Mundial 2026. El establecimiento, elegido por la FIFA para alojar a varias delegaciones durante el campeonato, es uno de los edificios más emblemáticos de Texas y arrastra más de un siglo de historia y relatos que alimentan su fama de estar embrujado.
Ubicado en pleno centro de Dallas, el hotel The Adolphus abrió sus puertas en 1912 y todavía conserva buena parte de la arquitectura y el espíritu que lo convirtieron en una referencia de la hotelería estadounidense.
La Selección argentina aterrizó en Dallas para su duelo ante Austria que se disputará este lunes desde las 14:00 horas, para alojarse en el prestigioso hotel.
Por sus habitaciones pasaron figuras como Frank Sinatra, Elvis Presley, Marilyn Monroe, miembros de la realeza británica y presidentes de Estados Unidos. Ahora, el complejo suma a esa lista a Lionel Messi y al plantel campeón del mundo.
Más allá de su prestigio, el edificio es conocido por una serie de historias vinculadas a fenómenos paranormales, especialmente en el famoso piso 19, una de las zonas más comentadas por huéspedes y trabajadores.
La historia del The Adolphus Hotel comenzó a principios del siglo XX por iniciativa de Adolphus Busch, un empresario que fundó la compañía cervecera Anheuser-Busch.
Con la intención de construir el hotel más lujoso del sur de Estados Unidos, Busch adquirió el terreno donde funcionaba el antiguo ayuntamiento de Dallas y encargó una obra inspirada en el estilo Beaux Arts, una corriente arquitectónica caracterizada por la monumentalidad y los detalles clásicos.
Cuando abrió sus puertas en octubre de 1912, el edificio se convirtió en el más alto de Texas y rápidamente pasó a formar parte de la vida social de la ciudad.
Durante décadas fue sede de eventos, reuniones empresariales, cenas de gala y encuentros culturales que reunieron a algunas de las personalidades más influyentes de cada época.
Las remodelaciones realizadas a lo largo de los años modernizaron sus instalaciones sin alterar su identidad original. Actualmente cuenta con más de 400 habitaciones, restaurantes, spa, gimnasio y una piscina ubicada en la terraza.
Entre sus espacios más reconocidos sobresale el French Room, un salón histórico asociado a la gastronomía de lujo y a una de las tradiciones más famosas de Dallas: el té de la tarde.
La fama del hotel no se construyó únicamente a partir de su historia o de los personajes célebres que pasaron por allí. Con el paso del tiempo, el The Adolphus Hotel también se transformó en uno de los destinos más conocidos del turismo paranormal en Texas.
Diversas publicaciones locales recopilaron durante décadas relatos sobre apariciones, sonidos extraños, puertas que se abren solas y movimientos inexplicables dentro del edificio.
La historia más difundida está relacionada con la llamada "dama de blanco", una figura asociada a una supuesta novia abandonada durante la década de 1930.
La leyenda sostiene que la mujer esperaba encontrarse con su prometido en el hotel, pero él nunca llegó. A partir de ese episodio comenzó a circular la versión de que su espíritu todavía recorre algunos sectores del establecimiento.
El relato ganó tanta popularidad que incluso aparece mencionado dentro de circuitos turísticos dedicados a lugares considerados misteriosos o embrujados de Dallas.
El piso 19 del prestigioso hotel concentra buena parte de esas historias. Empleados y visitantes mencionaron escalofriantes experiencias que han vivido a lo largo de los años. Entre las más mencionadas están los cambios bruscos de temperatura, ruidos sin explicación aparente y situaciones difíciles de justificar racionalmente.
Aunque ninguna de esas versiones pudo ser comprobada, forman parte de la identidad del hotel y de su atractivo turístico.
Además de las leyendas, el hotel conserva piezas históricas que llaman la atención de los visitantes. Entre ellas figura un reloj de bronce fabricado en París en el siglo XIX, una cadena vinculada al Titanic, un piano Steinway de 1889 y diversas obras de arte de gran valor patrimonial.
También se exhiben elementos relacionados con la historia de la familia Busch y con la evolución de Dallas durante el último siglo.
La lista de huéspedes ilustres incluye artistas, músicos, actores, diplomáticos y líderes políticos de distintas generaciones. Ahora, el establecimiento vuelve a ocupar un lugar destacado gracias a la presencia de la Selección argentina, que eligió Dallas como una de sus bases operativas durante el Mundial 2026.
Tras abandonar su concentración en Kansas City, el equipo liderado por Lionel Messi se instaló en el hotel antes del partido frente a Austria y volverá a utilizarlo en la previa del encuentro contra Jordania.
De esta manera, uno de los edificios más emblemáticos de Texas suma un nuevo capítulo a una historia que combina lujo, tradición, celebridades y fantasmas que continúan despertando curiosidad más de cien años después de su inauguración.