El director técnico se refirió a su salida de la institución española y recordó cómo fue su etapa en el Millonario.
Matías Almeyda, el ex jugador y entrenador de River Plate, rompió el silencio tras su abrupta salida del Sevilla español y cuestionó con dureza a la dirigencia del club andaluz. El DT argentino expuso su malestar por la forma en la que se resolvió su desvinculación, tras una etapa marcada por la irregularidad deportiva y un contexto institucional complejo, y lo comparó con lo que le tocó vivir en su momento en el Millonario en sus inicios como estratega.
Almeyda habló en el programa Radar Mundialista y fue directo al referirse a lo que considera un manejo muy desprolijo por parte de los directivos. Según relató, existía un compromiso previo que no fue respetado. "Hasta un día antes de que me dijeran que me tenía que ir, me decían que me iba a quedar hasta el final. Esa traición del fútbol es la que no. No soy el primero al que se la hacen, pero eso me duele. Esa gente ya no me puede mirar más", lanzó.
El ex entrenador profundizó en esa idea y apuntó: "No vengas a decirme que voy a estar si después me vas a echar. Me dices: 'No sé si vas a estar y entonces puede que te eche'. Si no, es como una doble cara, ¿no?".
La salida del técnico se concretó poco después de la derrota como local ante el Valencia por 2-0, un resultado que terminó de acelerar una decisión que, según trascendió, ya estaba en análisis puertas adentro. Incluso, versiones periodísticas indicaban que dentro de la estructura deportiva no existía unanimidad sobre su continuidad.
“Sevilla fue muy parecido a lo que viví en River en su momento. Un club con problemas económicos, políticos y con una afición que espera que el equipo siempre gane, pero este no era el equipo que estaba formado para pelear por un título sino para pelear por no descender. Esa es la realidad”, comparó el Pelado Almeyda su paso por España con lo que le tocó vivir en River entre el final de su carrera como jugador y el inicio de su etapa de técnico, cuando Daniel Passarella presidía al Millonario en el momento que había descendido a la Primera B Nacional.
No obstante, marcó que “lo que a mi me pasó en Sevilla, es la primera vez. Puede pasar. En los clubes en los que estuve, me quedé dos, tres años. Acá fue diferente". El paso de Almeyda por el conjunto de Nervión no logró consolidarse. Durante su gestión, el equipo mostró altibajos y nunca encontró una regularidad que le permitiera despegar en la tabla. En total, dirigió 32 encuentros oficiales, con un balance de 11 triunfos, 8 empates y 13 derrotas, números que terminaron condicionando su permanencia.
A pesar de las críticas, Almeyda reconoció aspectos positivos del club, destacando la evolución en infraestructura y el acompañamiento de los hinchas. Sin embargo, los problemas estructurales y la falta de resultados terminaron pesando más en el balance final de su ciclo.
La destitución se produjo en un contexto deportivo delicado, con el equipo comprometido en la lucha por evitar el descenso en La Liga. Hasta el momento que el DT seguía al mando, el equipo tenía 31 puntos tras 29 jornadas. Hoy el conjunto andaluz se mantiene cerca de la zona baja de la tabla, obligado a sumar para no complicar su permanencia.