{# #} {# #}
El partido que debían jugar este domingo a las 19.30 los equipos de Unión y Lanús, por la fecha 14 de la Liga Profesional, fue suspendido.
El árbitro Fernando Espinoza resolvió por falta de garantías de seguridad para los ocupantes de una zona de plateas del estadio 15 de Abril del club santafesino. Todo comenzó con un desprendimiento de una canaleta de desagüe que, a raíz de los fuertes vientos que azotaron esta tarde a la ciudad, quedó pendiendo sobre esas graderías.
Las autoridades le dieron 20 minutos al Tatengue para solucionar el problema: tenían que cortar una chapa del techo que sobresalía. El resto del material, en tanto, se desprendió sobre el lugar de trabajo de un camarógrafo. Por suerte, no hubo heridos.
El hecho ocurrió a falta de una hora para el comienzo del partido, por lo que el estadio ni siquiera pudo abrir sus puertas.
Pero los problemas no terminaron con la suspensión, sino que minutos después de conocerse la decisión hubo incidentes graves entre la policía y algunos hinchas fuera del estadio. Se reportaron heridos y balas de goma en las adyacencias del 15 de Abril.