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¿Qué pasará con el deporte en medio del ajuste?

El contexto económico genera incertidumbre respecto del futuro, tanto en términos deportivos como en sus posibles consecuencias sociales.

El ajuste económico que implementa el presidente electo, Javier Milei, tendrá consecuencias inevitables en el deporte. La frase "no hay plata" aplica para un ámbito donde el apoyo del estado es fundamental y los clubes se verán seguramente afectados. La participación en torneos nacionales será muy difícil o imposible y la competencia interna asoma como la solución más próxima.

El Deporte es un ambiente heterogéneo, donde hay matices entre lo profesional y lo amateur. Todos cumplen su rol dentro del desarrollo de la actividad deportiva y ninguno debe ser subestimado.

En ese sentido, el deporte comunitario está contemplado en los presupuestos locales y provinciales. Miles de trabajadores en todo el país componen ese sector dentro del estado y el rol social que cumplen es importantísimo, tanto para grandes como para chicos. Se estima que la estructura no se verá resentida y en gran medida seguirá funcionando como hasta ahora.

Pero los deportistas que recibían aportes extraordinarios, por fuera de los presupuestos, dependerán exclusivamente de los sponsors privados. En este contexto, serán muy pocos los gobiernos que decidan invertir en aquellos representantes de distintas disciplinas que no son masivas o no cuentan con un respaldo económico fuerte.

Tanto Neuquén como Río Negro tienen una amplia tradición en ambiente polideportivo, sobre todo en actividades individuales. Para los deportistas siempre fue muy difícil competir a nivel internacional sin ayuda del estado, que ahora en gran parte se verá limitada. Además, en este contexto pertinente preguntarse qué privado va a bancar al deporte cuando también habrá ajustes en las empresas.

En 2024, se verán afectados aquellos que recibían aportes que apuntaban al desarrollo del deporte profesional. La "industria del deporte" comprende jugadores, cuerpos técnicos, árbitros, trabajadores de clubes, prensa, etc. Esa gran familia verá mermada la visibilidad nacional de otros tiempos y por ende el dinero circulante desde ese sector será nulo.

En el caso del Federal A, tercera categoría del fútbol nacional, varios clubes están analizando pedirle al Consejo Federal no jugar en 2023 y que su plaza sea "protegida" debido al contexto económico. Tanto Cipolletti como Sol de Mayo lo jugarían, pero con presupuestos acotados y un aporte mayormente privado.

La presencia de deportistas y equipos profesionales en categorías nacionales es importante porque proyecta las actividades en chicos y chicas. Es la forma de difundir el deporte para cautivar y que cada cada uno se sume al que le llame la atención para desarrollarse como individuo en un espacio común, independientemente de si después llega a la elite o no.

Por su parte, Lifune no es profesional pero también la tendrá difícil. Las distancias que recorren los equipos para jugar en la provincia son considerables y los costos de los traslados se irán a las nubes. Hay una diferencia notable con la Liga Confluencia, donde todo es más cercano y además los clubes están divididos en dos zonas para abaratar gastos.

El básquet, un caso testigo

Lo que ocurre en Neuquén y el Alto Valle de Río Negro con el básquet de primera división sirve como reflejo del momento histórico. La Confederación Argentina de básquet puso un arancel de un millón de pesos para ingresar a la Liga Federal, una suma que supera al aumento anual por inflación respecto del torneo anterior (300 mil).

A partir de los costos, los ocho equipos de las dos provincias que esteban clasificados para el certamen de tercera división se movieron rápido y buscan motorizar un torneo doméstico para abaratar costos y que no se pierda el roce que da la competencia. Se sumarían los equipos que no habían logrado su boleto a la Liga Federal y en total serían 14 participantes.

Todavía falta ultimar detalles, pero es una solución posible concreta para el problema que plantea hoy competir a nivel nacional.

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Centro Español derrotó a Pacífico en la final del Pre Federal a cancha llena. Fotos: Omar Novoa

El desafío es sobrevivir

En el mediano plazo, los clubes tendrán primero el desafío de sobrevivir. El funcionamiento diario será mucho más caro en marzo que lo que fue en noviembre y diciembre. La estanflación implicará que el costo de vida será el doble y los salarios no irán al ritmo de los aumentos de precios.

Ni hablar de las cuotas sociales. Es evidente que los aumentos indiscriminados implicarán menos ingresos porque muy pocas familias los podrán pagar. Al mismo tiempo, si los clubes no aumentan las cuotas va a ser inevitable el recorte de algunas actividades, turnos y horarios. Será un milagro si alguien puede hacer obras que mejoren la infraestructura.

Para quienes ganaron las elecciones en noviembre pasado, el deporte es un gasto y no una inversión. Está visto por Milei y compañía como algo de lo que se puede prescindir, pese al impacto positivo que tiene el deporte en todas sus formas sobre la sociedad.

Los gobiernos provinciales y locales le darán prioridad en el funcionamiento básico del estado, ya que los presupuestos serán notablemente menores a años anteriores y las partidas nacionales caerán en cantidad sí o sí.

Algunos decían que era "campaña del miedo", pero van menos de tres semanas de gestión y el ajuste es un hecho, los dirigentes lo saben. La contención social y la posibilidad de construcción colectiva que se da a través de los clubes y del deporte en general se verá seriamente afectada.

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