El habilidoso jugador habló sobre sus ganas de regresar al fútbol argentino. Su admiración por Riquelme.
Ricardo Centurión volvió a tener un rol importante en el fútbol luego de años turbulentos donde estuvo envuelto en escándalos y problemas personales que lo corrieron del eje de su carrera deportiva donde supo ser un jugador desequilibrante que brillaba en el fútbol argentino.
Hace algunas semanas el jugador rescindió contrato con Oriente Petrolero y busca su futuro en Argentina con el deseo de continuar en su carrera deportiva. En diálogo con el programa radial Fútbol Continental: "La verdad que era algo que me había propuesto de volver al trabajo después de dos años, casi un año y ocho meses de dejar esta profesión. Vino lo de Bolivia y no lo dudé porque sentía que era el momento otra vez de trabajar. Uno cuando ya tiene un hijo ya piensa totalmente diferente. Fue una prueba que la superé. En las estadísticas me fue bien, hice varios goles y no cometí ningún error. Así que bueno, en ese sentido estoy muy contento".
Luego en su relato se refirió al deseo de volver a la Argentina: "Esa es la idea que tengo también para estar cerca de mi hija, de mi familia, proponerme de nuevo jugar en el fútbol argentino y demostrarme a mí mismo y demostrarle a todos por ahí los que no me tienen confianza de que sí, soy el de antes. Y bueno, sin vergüenza, digo que tuve un periodo malo en mi vida. Ahora estoy contento y orgulloso de poder seguir jugando a la pelota y seguir dándole alegría a la gente que, la verdad, yo salgo a la calle y cada dos personas me paran, me piden una foto y me dicen 'no, vos sos un crack, cómo jugabas'. Y esas cosas quiero seguirlas alimentando para también mirar a los ojos a mi hija y que sienta que tiene un padre que juega al fútbol".
"Estoy entero, físicamente estoy muy bien. Yo si hago una pretemporada de 15 días, 20 días, yo enseguida estoy en el peso indicado. En eso yo no tengo ningún problema, nunca lo tuve", contó sobre su presente futbolística. Por otra parte se refirió a cómo impactó su paso por Oriente Petrolero: "A mí en Bolivia se me abrió la cabeza muy fuerte después de los 30 años y empecé a pensar cosas diferentes. Así, cuando, ponéle, me hablaba gente y me decía algo, y uno por ahí no escucha o se la da de vivo. Y la verdad es que es así, como la gente que te quiere te dice 'van a pasar los años y te vas a dar cuenta'. La verdad es que hoy me doy cuenta, pero tampoco me castigo. Tampoco me castigo en decir 'no, por esto no'. Quiero seguir adelante, siempre me levanto con una idea, estoy entrenando, estoy yendo al gimnasio para cuando salga algún trabajo y a esa gente que confíe en mí no fallarle".
"Mi fútbol es otro y se van a sorprender, yo ahora porque soy más pensante, leo la jugada mucho más antes. Eso es lo que me pasó siempre, yo siempre estuve adelantado en ese sentido de, por ahí no sé, en un entrenamiento el profe explicaba un trabajo, no me lo tenía que explicar tres veces, yo ese trabajo lo sacaba de una. En una serie y siempre fui un adelantado en eso", contó.
En su relato se expresó sobre su amor por Boca, club en el que jugó casi un año, y su deseo de volver a la institución: "Yo soy bostero, pero mal. Yo soy enfermo de Boca y yo cuando jugué ahí, viste amás al color, amás a la institución. Yo me quedaba hasta las tres de la tarde, cuatro de la tarde, curándome lesiones, tomando mate con el kinesiólogo, yendo de acá para allá. No me quería ir de Boca, nunca me quise ir. Pero bueno, si así se da, se dará, si no se da, no se dará, pero la ilusión siempre está intacta"
A su vez se refirió sobre la admiración que tiene por el exjugador y actual presidente del club Juan Román Riquelme: "Hablábamos siempre, es más cuando había un Superclásico o un partido decisivo yo siempre le mandaba mensaje. Ahora porque cambié el número y se me perdió el número de él. Y hablábamos siempre, él me tenía mucho cariño. Es más, yo fui a la casa de él, me invitó a comer, a jugar un fulbito, que me quería conocer y por parte de Javi García que estaba en Racing, fuimos y la pasamos de diez. La verdad que hablar con Román de fútbol es un orgasmo, boludo".