"Qué momento dulce. Esta es una victoria innegable", dijo Assange desde el balcón de la embajada, en una de sus muy escasas apariciones públicas en los más de tres años y medio que lleva recluido.
"Todo este proceso me ha endurecido y puedo encajarlo. Pero ¿qué derecho tiene este gobierno, o el gobierno estadounidense, o el sueco, a negarle a mis hijos el derecho a ver a su padre?", se preguntó.
Antes, participó por video en una conferencia de prensa en la que tildó de "insultante" la reacción del ministro de Exteriores británico, Philip Hammond, quien tachó de "ridículo" el dictamen del grupo de trabajo sobre detención arbitraria de la ONU.