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Desocupación, el gran drama del avance de la tecnología

Varios rubros laborales están siendo reemplazados por la robótica.

Hasta el 2020 se habrán perdido unos siete millones de empleos debido a los cambios tecnológicos relacionados con la industria 4.0, teoriza una investigación del Foro Económico Mundial 2016. La desaparición de algunas profesiones -y la creación de algunas otras también- es el resultado de la llegada masiva de robots y nuevas tecnologías al mundo laboral. Muchos empleos hoy se encuentran en crisis de existencia y la situación no promete cambiar. Trabajos con mayor o menor aceptación y bien o mal remunerados no escapan a un futuro en el que la idea de una profesión asegurada para toda la vida es cada vez más improbable.

El sector industrial es el que apunta a una mayor eliminación de empleos. Obreros, ensambladores y demás profesionales relacionados con la industria se encuentran ante un panorama complejo, cuyo horizonte apunta a una automatización a pasos agigantados. Los robots, combinados con la inteligencia artificial o el aprendizaje automático, están haciendo que las cadenas de montaje funcionen con mayor eficiencia.

Grandes empresas ya anunciaron planes para sustituir su mano de obra por robots industriales. La mayor manufacturera del mundo, Foxconn, ya reemplazó de un año a esta parte a 60.000 trabajadores por robots en varias de sus fábricas en China.

Internet y la nube son dos de los principales generadores del cambio en el mundo laboral. La aparición de las redes 5G y la normalización de internet en las cosas (interconexión virtual entre objetos y personas) se suman a estos generadores, poniendo en jaque también a muchas profesiones relacionadas con el sector de servicios. Agencias de viajes, empresas de alquiler de vehículos y otro tipo de intermediarios se enfrentan a un planeta multiconectado (43% de la población está online) en el que parece imposible sobrevivir fuera de la red. Lo mismo con los automotores: con los coches autónomos, la desaparición de conductores profesionales, además de otras profesiones relacionadas con la asistencia callejera, parece un resultado inevitable. La mayor sencillez y fiabilidad de los vehículos del futuro también conllevará la disminución de mecánicos y aseguradoras.

Las impresoras 3D más baratas y manejables finalizarán con muchos intermediarios y pequeñas fábricas. La inteligencia artificial, el aprendizaje profundo y la aparición de nuevas formas de intercambio o monedas virtuales afectarán las relaciones laborales en el mundo financiero; lo mismo que consejeros, especialistas económicos y otros empleos del ramo.

¿Mucha paranoia? No: la marcha tecnológica avanza más rápido que las personas que deberían implementar prácticas de fondo, para encontrar una convivencia laboral entre el hombre y sus propios inventos.

En 2020 habrá siete millones menos de puestos de trabajo. ¿Y en 10 años? El panorama es sombrío...

Robots que cuidan personas

El cuidado de niños y mayores apunta a una revolución con la inclusión de robots y tecnología de vigilancia asistida. Los países de Asia Oriental son los que más están apostando a este nuevo tipo de medidas, que seguramente terminen por eliminar el trabajo de cuidadores y otros profesionales del sector. Incluso las guerras del futuro también cambiarán con las nuevas tecnologías. Los soldados de las naciones más avanzadas muy posiblemente dejen paso a robots y a otras máquinas en el campo de batalla, tipo Terminator. Aunque parezca de película, no lo es.

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